sábado, noviembre 29, 2008

Silvio Rodríguez, entre la guitarra y la fotografía / feliz cumple silvio!!!!!!!!!!!



Por: Kaloian Santos Cabrera


A propósito de su muestra fotográfica Imágenes de una expedición en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, el reconocido trovador conversa con JR sobre su relación con la fotografía


Los años pasan, sí, la vida no: el mundo estalla hermoso alrededor.
En enero de este año, Víctor Casaus, director del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, instó a Silvio Rodríguez para que, en algún momento de 2008, hiciera un concierto en el espacio A guitarra limpia y una exposición de sus fotografías. Por aquel tiempo el trovador retomaría la gira que comenzó en 1990; una expedición de fe por varios centros penitenciarios de la Isla.

La muestra y la presentación parecían entonces poco probables, pues el tiempo para materializar la hornada de planes, proyectos y canciones por escribir, se le va como la brisa al cantor. Sin embargo, también es cierto que el tiempo está a favor de buenos sueños y desde hace mucho Silvio nos convida a creer cuando dice futuro. Si no crees mi palabra/ cree en el brillo de un gesto, / cree en mi cuerpo, / cree en mis manos...

Hace una semana, por los diez años de A guitarra limpia, se hizo realidad aquella invitación del poeta Casaus al amigo de tantos años. Canciones de Silvio en su propia voz y poemas de autores cubanos leídos por el actor Jorge Perugorría, dieron vida a Silvio y nosotros, un entrañable concierto que tuvo como escenario el patio de las yagrumas que ampara al Centro Pablo.

También quedó inaugurada la exposición de fotos. El autor de Ojalá detuvo el tiempo de su periplo por algunos centros penitenciarios en la muestra titulada Imágenes de una expedición. Gracias a una vieja pasión detrás de la cámara, las instantáneas revelan la fuerza de la cultura para aliviar el alma. Conquistada y silenciosa afición por la fotografía que, quizá, sea tan inseparable compañera como su guitarra.
Hoy es el cumpleaños de Silvio y, en lugar de enviarle un obsequio, le hice llegar hace unos días, gracias a la presteza de Víctor, algunas preguntas sobre su relación con la fotografía. El trovador tuvo la deferencia de buscar un espacio para contestarlas y compartir parte de una de sus facetas menos conocidas.


—¿Cómo llega Silvio Rodríguez al mundo de la fotografía?

—Mi interés por la fotografía es de lo más común: cuando yo era niño muy poca gente poseía una cámara fotográfica. La primera vez que vi una fue en el estudio del fotógrafo de San Antonio, Carlos Núñez, que con los años se convertiría en un relevante fotorreportero. En la adolescencia tuve la suerte de trabajar en diferentes publicaciones y de conocer a muchos fotógrafos. En el semanario Mella fui compañero de Ernesto Fernández y de Peroga; en la revista Venceremos de Andrés Vallín y de Ovidio Camejo; en Verde Olivo de Perfecto Romero, de Sergio Canales, de Eutimio Guerra, de Juan Luis Aguilera. Fui vecino de Mario García Joya y de Marucha durante 18 años. Y durante mucho tiempo fui amigo de Alberto Korda. La verdad es que he tenido la suerte de conocer a muy buenos fotógrafos. De cada uno y de todos fui aprendiendo a querer y a interesarme por la fotografía y, por supuesto, por las cámaras.

—En fotografía ¿cuáles son sus instantes precisos, dignos de quedar atrapados en una foto?

—Dicen que sobre cualquier cosa se puede escribir, que el problema es dar con el modo. En la fotografía dar con el modo pudiera ser cuando concurre alguno —o varios— de los valores que hacen que una foto sea buena. Hay momentos en los que hay que esperar a que se dé una situación precisa, ciertas condiciones de luz, lo que te obliga a hacer muchos disparos para dar con lo que buscas. Otras veces basta estar ahí con cualquier aparato que pueda registrar lo que pasa.




—¿Qué puntos de contacto existen entre las canciones y la fotografía?

—En la canción puede haber una analogía cuando hablas de la cotidianidad o de una situación extrema, como la guerra o un gran evento humano. En cualquier expresión artística lo excepcional tiene su garra. Pero aunque de todo se pueda hacer una foto, o una canción, el problema siempre va a ser que valga la pena mostrarla.
«Cuando hago fotos trato que mis fotografiados adviertan lo menos posible mi presencia».

—¿Cómo logra usted, una persona pública, pasar inadvertido para lograr una foto?

—Hay muchos lugares y situaciones en los que un trovador pasa inadvertido, sobre todo cuando anda sin guitarra. Y como hoy en día no es raro que muchos anden con cámaras, mejor que mejor. De todas formas, cuando te conviertas en un fotógrafo demasiado famoso, te recomiendo el zoom.

—Durante la travesía en el barco Playa Girón vivió momentos impresionantes. Fue testigo de un desfile de cachalotes, escena quizá para dejar en fotografías y no en canciones. ¿Qué lo hizo llevar además de la guitarra, una grabadora y libros, una cámara fotográfica? ¿Dónde quedaron las fotos de ese viaje?

—Desde que era adolescente andaba con cámaras, generalmente prestadas. Al viaje en barco me llevé una Kiev, que era la imitación soviética de la Leica clásica; una cámara con muy buen mecanismo, todavía de telémetro acoplado. Los cartuchos me los rellenaron los amigos fotógrafos del ICAIC con película virgen de 400 ASA. Llevé alrededor de 20 rollos. Un par de ellos me los revelaron en Mar y Pesca, porque a mi regreso me hicieron una entrevista y me pidieron fotos para ilustrarla. El resto de los rollos se los di a un amigo fotógrafo que tiempo después murió y nunca supe en qué paró el revelado. Lo de los cientos de cachalotes fue cierto. Estuvimos al pairo todo un día, a mitad del Atlántico, esperando a que terminara la caravana. Aquel día tiré tres o cuatro rollos, pero nunca vi las fotos.

—Casi 40 años después de enrolarse en el barco Playa Girón retoma otra expedición, esta vez por centros penitenciarios, a la que dedica su primera muestra de instantáneas. ¿Qué satisfacciones fotográficas guarda de esa gira?

—Esta muestra fotográfica la hice porque el Centro Pablo me la pidió, y creo que lo hizo tratando de redondear mi participación en el evento del décimo aniversario de A guitarra limpia. Víctor sabe que hago fotos, porque hace muchos años que nos conocemos. Con ese espíritu de cooperación hice la muestra. Lo cierto es que muchos llevaron cámaras a la Expedición (Petí, Randall, Lester, Vicente, Rancaño, Violeta) y hay muy buenas fotos de cada uno. Quiero hacer un libro de imágenes, como un testimonio, como una muestra colectiva. Entre las fotos de todos irán también las mías.

—¿Qué representa para Silvio la apertura de Imágenes de una expedición en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, precisamente el día que A guitarra limpia celebró sus diez años y, a su vez, ser el trovador invitado?

—Respecto a mi participación en este aniversario, lo cierto es que los estudios Ojalá, donde trabajo, han alentado el apoyo que el Centro Pablo de la Torriente Brau ha dado a los nuevos trovadores. Por otra parte, llevo más de 40 años guitarra en mano. Es un elogio que un trovador antiguo sea invitado a un aniversario de trovadores jóvenes. Esa noche tuve también el privilegio de compartir la escena con un gran actor, Jorge Perugorría, que leyó textos de varios poetas de mi generación. Lo único que lamento es que la gripe me afectara la voz. Confío en que el deseo de estar allí haya suplido cualquier deficiencia.

entrevista a silvio rodríguez de kaosenlared / FELIZ CUMPLE SILVIO!!!!!!!!!

Montserr
at
Ponsa i Tarrés Para Kaos en la Red 28-11-2008 82 lecturas

Silvio Rodríguez és un poeta,cantautor, que lucha por la justicia a partir de su voz y su guitarra.
Nació en Cuba el año 1946, en el seno de una familia campesina. Las canciones de Silvio han llegado a los lugares más reconditos del planeta con una ambición, transmitir mensajes de esperanza, de amor.

Sueña con la paz, con el cese de agresiones contra niños, jóvenes, mujeres.Con una
educación-cultura-sanidad para todos y, de manera especial, para la erradicación de la pobreza en el Continente Africano cuya indigencia, afirma, debería avergonzar a toda la Humanidad.

Pregona el derecho a una vida digna para todos y que nadie deba abandonar su país para saciar el hambre de sus famílias. Le gustaría que todas las personas tuviesen la posibilidad de entrar y salir de sus países sin tanta dificultad, Cuba incluida.

Canta sus esperanzas, sus utopías, su amor a la tierra, a la revolución, a su amada. Su vieja aspiración, cual revolucionario,contestatario, es conseguir que Latinoamérica sea un conjunto de naciones solidarias para que, juntas, alcancen el
sueño de tantos luchadores que dejaron su vida en el empeño, Bolivar, Martí y otros muchos, anónimos que siguen, aún hoy, con tan nobles ambiciones -Silvio entre
ellos-.

Es un artista honesto, disconforme, en muchas ocasiones, de lo que cobran los empresarios, para una entrada a sus conciertos. En alguna ocasión, ha hecho un plante, se fue sin actuar; luego, regresa y canta sin cobrar. Silvio se lo puede permitir todo.

Sigue fiel a su guitarra, instrumento que lleva consigo desde que tenia dieciséis años. Al contrario de lo que suele suceder con la mayoría de artistas, Silvio no es egolátra, no se encierra en si mismo, responde, atiende, se vuelca al otro.

En sus actuaciones consigue una verdadera comunión con su público. Una actuación suya
encima del escenario puede durar más de tres horas, así recuerdo su última visita a Barcelona, imponente, majestuoso, pero a la vez humilde, amoroso. Te queremos Silvio. Has sabido cautivar con tu sencillez.

-Lo que más me preocupa es ser consecuente con mi vida, no se pueden predicar normas para luego actuar y vivir de otra forma. Te considero fiel a tus convicciones, ¿cómo es Silvio Rodríguez artista? ¿y como definirias a Silvio Rodríguez en tanto que ser humano?

La naturaleza canta, pinta y danza, es bella pero no es arte. Donde hay artista primero suele haber un ser humano. Mi caso es el de una persona que desde niño admiró las artes y acabó siendo conducido por su admiración.

-No es fácil vivir en este mundo que nos ha tocado en suerte, lleno de incertidumbres, de falsedades, donde el ser humano no es el centro, solo la economía lo mueve todo. Considero que Cuba es un capítulo a parte Cuba tiene de particular que contra viento y marea ha apostado por una sociedad humanamente exigente. Eso no quiere decir que seamos perfectos. Fue muy perjudicial aquella etapa en que nos confundían con una especie de paraíso.

Reconocer los problemas que tenemos nos ayuda a ser mejores. En Cuba hay
restricciones excepcionales, muchas de ellas impuestas por el bloqueo, pero la economía interna juega el mismo rol que en el resto del mundo, por materialista,
impertinente o antipático que es nos pueda resultar. Y es que, dondequiera que hay grupos humanos el trabajo y sus resultados llevan a los números; y en la medida en que la vida se encarece las cuentas se nos van a haciendo más urgentes.

-Un artista como tu que ha viajado por el orbe, ¿Cómo ve el futuro de la Humanidad?

Creo que si conseguimos parar las guerras y ojalá así sea , el futuro deberá pasar por un control de la natalidad.

En una charla con politicos de Latinoamérica me decían lo difícil que es tocar este tema, que los hijos son el único tesoro de que disponen muchas famílias, representan un seguro para su vejez. Venia a tono cuando me hablaban de la imposibilidad de escolarizar a todos los niños, concretamente en Ecuador.

-¿Qué decir de unas personas que desconocen al vecino, o de unos políticos capaces tan solo de inducirnos al miedo a todo, a los que quieren robarnos el trabajo , al terrorismo atribuyendo a todos los que no son del mismo color los males que afecta nuestra sociedad, cuando a menudo es un simple acto de resistencia?

Eso es común en sociedades acostumbradas a la riqueza, donde parece lógico que se estimule el egoismo.

-¿O del consumismo exacerbado que azota a la gran mayoria de ciudadanos, que han dejado a un lado la tertúlia, la lectura, el contacto con los amigos? Deberíamos salir a la calle de nuevo como los del mayo francés del 68, llamando a hacer el amor, no la guerra

También eso describe lugares donde hay despilfarro. Hasta no hace mucho se pensaba que eso era "lo natural" en "la civilización". Ahora la crisis económica mundial, provocada por el liberalismo galopante, empieza a poner puntos sobre algunas de esas íes.

-Cuba, la que marcó normas con la revolución hace casi 50 años, ahora con Raul Castro, ¿piensas que modificará su forma de ser y se dejará llevar hacia este mundo consumista -vicio letal que tenemos la gente dicha civilizada- o seguirá fiel
a sus principios, abriendo simplemente algunas compuertas con las que acceder a la libertad entre comillas, que algunos pontifican diciendo que es imprescindible, la economia, en aras de mejorar la vida en la isla?

Yo creo que Cuba necesita modernizar su estado socialista, que es una entidad emergente, diseñada en condiciones de hostilidad y asedio excepcionales. Cuba necesita, entre otras cosas, descentralización. Y en la medida en que la excepcionalidad de nuestras condiciones vaya cediendo, tendrá que haber el replanteo de un estado socialista cada vez más eficiente en la economía y cada vez más democrático en la política.

-Cuando te encuentras lejos de tu país ¿crees que vivimos mejor? Curiosamente yo necesito viajar a tu isla para cargar pilas de vez en cuando.

Es obvio que materialmente en muchos lugares se vive mucho más comodamente que en Cuba. Pero también es obvio que Cuba posee tesoros muy visibles para la calidad humana.

-Ojalá vuestra economía se recupere para que todos los ciudadanos tengan más posibilidades, disponer de productos imprescindibles, y que puedan entrar y salir sin restricciones pero que bajo ningún pretexto se queden sin los derechos
conseguidos con la revolución que marcó hitos: educación, cultura, sanidad.

Ojalá, ojalá, ojalá y ojalá.

-¿Piensas que los políticos "grandes" seran capaces de estabilizar la economía o,
simplemente, es una nueva pantomima para disfrazar alguna aventura de guerra, la que suele suceder cuando el dinero se acaba y, para recuperar las arcas poderosas, inventan, estos "grandes", algun terrible enemigo al que asolar y convertirlo en cabeza de turco, como decimos en Catalunya?

Mientras el egoísmo sea más fuerte que la solidaridad, podrá haber guerras. Pero me parece que esta crisis no es invento, que es real y que los que menos tienen, la van a pasar peor que los que tienen más. Las proporciones reales de esta crisis se van a conocer después. Todo parece indicar que es una falla de funcionamiento de lo que hasta ahora se ha concebido como "civilización".

-Cuando las cosas van mal es cuando surgen más artistas, más creadores. Todo el mundo tiene que ingeniarse para salir adelante. Ahora, ibamos todos sobrados. ¿Cuál es la temperatura musical en el mundo y, de forma especial, en tu hermoso país Cuba?

Cuba aporta sobre todo fuego a las muy variadas temperaturas de la música universal.

-¿Crees posible que los países de Latinoamérica se unan y, juntos, inicien un nuevo caminar en justícia, libertad, paz plantando cara a los del norte?

Lo creo necesario y posible. Ahora mismo América Latina parece estar en los umbrales de esa unidad que deberá cambiar nuestra Historia.

-Nunca vi con claridad que la Unión Europa podría resolver los problemas de nuestros países, sobre todo cuando dejó de hablar de ciudadanos, y priorizó la economía. Vosotros podéis hacerlo mejor, aprovechando nuestra experiencia

Quizá uno de los más grandes retos del hombre sea aprender a luchar y alcanzar lo que necesita sin deshumanizarse.

-Somos muchos los que estamos esperanzados con Barack Obama, el Presidente electo. Sabemos que el presidente no manda pero si, puede influir de forma notoria. Sus votantes le exigiran rigor que no dudo ejercerá. Llevará a la Casa Blanca un
cambio de actitud de nuevas maneras

Bueno, yo me conformo con que en los Estados Unidos haya un presidente que sea capaz de mandar a hacer tanto bien como tanto mal han mandado a hacer otros.

-Estoy de acuerdo con Evo Morales cuando propugna una Bolivia Democrática-Cultural para todos los bolivianos con una sola arma, la palabra, y con ella la educación para todos

Evo es un gran presidente y uno de los pilares de la unidad Latinoamericana.

-Silvio Rodríguez un personaje querido que ha marcado, con su arte, una forma de vida que muchos no saben captar. Inmersos en el trabajo, en querer ser los primeros no importa de qué, no saben distinguir la belleza del arte, de la música, de la amistad. ¿Hay algo que no hayas conseguido y deseas realizar?

Muchas cosas. Pero disculpa que no diga cuales, porque anunciarlas no creo que me las acerque. Prefiero trabajar.

-Cuando de pequeño te pedían qué quieres ser cuando seas mayor, ¿qué decías? ¿lo conseguiste?

Cuando me preguntaban decía lo primero que me venía a la cabeza, no hablaba de mis sueños. Y estoy seguro de que por eso obtuve más que los disparates que anuncié.

Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau

Conversaciones con Chávez y Castro

qué maravilla leer textos como estos!!!

Sean PennThe Nation
Traducido por Germán Leyens y Manuel Talens

Joe Biden, quien pronto iba a ser el vicepresidente electo de mi país, alentaba a las tropas: "No podemos seguir dependiendo de Arabia Saudí o de un dictador venezolano para la energía". Bueno, yo sé muy bien lo que es Arabia Saudí. Pero como en 2006 estuve en Venezuela visitando ranchitos, mezclándome con la acaudalada oposición y pasando días y horas entre los seguidores del presidente, me pregunté –sin preguntármelo– a quién se estaría refiriendo el senador Biden.
Hugo Chávez Frías es el presidente democráticamente elegido de Venezuela, y cuando digo democráticamente quiero decir que se ha presentado una y otra vez ante los votantes en elecciones avaladas por observadores internacionales y ha logrado grandes mayorías en un sistema que, a pesar de sus defectos e irregularidades, ha dado a sus oponentes la oportunidad de que lo derroten y ocupen su cargo, tanto en un referéndum nacional el año pasado como en las recientes elecciones regionales de noviembre.
En cambio las palabras de Biden representaban la clase de retórica que nos metió hace muy poco en una costosa guerra en la que se pierden vidas y dinero, en una guerra que si bien derrocó a un pendejo en Iraq, también ha derrocado los principios más dinámicos sobre los cuales se fundó Estados Unidos, ha reforzado el reclutamiento de Al Qaeda y ha conducido a la deconstrucción de las fuerzas armadas estadounidenses.
A estas alturas, el pasado mes de octubre de 2008 ya había digerido mis anteriores visitas a Venezuela y Cuba y el tiempo que pasé con Chávez y Fidel Castro. Soy cada vez más intolerante con la propaganda. Incluso si el propio Chávez tiene tendencia a la retórica, nunca ha sido el causante de una guerra. Así que decidí hacerle otra visita con la esperanza de desmitificar a ese "dictador". Para entonces ya había llegado a comentar con mis amigos en privado: "Es verdad, puede que Chávez no sea un hombre bueno, pero también es posible que sea un gran hombre".
Entre las personas a quienes dije esto se encontraban el historiador Douglas Brinkley y Christopher Hitchens, el columnista de Vanity Fair. Los dos eran complementos perfectos. Brinkley es un pensador muy estable, cuyo código ético de historiador garantiza su adhesión a pruebas insuperablemente razonadas. Hitchens, un astuto artesano de la palabra siempre demasiado imprevisible en sus preferencias, es un valor seguro desde cualquier punto de vista, que una vez en una tertulia televisiva calificó a Chávez de "payaso rico en petróleo". Aunque Hitchens es igual de íntegro que brillante, puede ser combativo hasta la intimidación, como lo demostró una vez con sus duros comentarios sobre Cindy Sheehan, la santa activista contra la guerra. Brinkley e Hitchens equilibrarían cualquier sesgo que percibieran en mi escritura, además de ser un par de tipos con quienes me lo paso muy bien y a quienes quiero mucho.
De modo que llamé a Fernando Sulichin, un viejo amigo y productor de cine independiente de Argentina con buenas conexiones y le pedí que los hiciera investigar y obtuviese el visto bueno para entrevistar a Chávez. Además, queríamos volar desde Venezuela a La Habana, así que le pedí a Fernando que solicitara entrevistas por cuenta nuestra con los hermanos Castro, la más urgente con Raúl, quien en febrero había tomado las riendas del poder de manos de un Fidel enfermo y nunca había otorgado una entrevista a un extranjero. Yo había viajado a Cuba en 2005, cuando tuve la fortuna de encontrarme con Fidel, y estaba ansioso por hacerle una entrevista al nuevo presidente. El teléfono sonó a las 2 de la tarde del día siguiente.
–Mi hermano –dijo Fernando–, lo logré.
Nuestro vuelo de Houston a Caracas se retrasó por problemas mecánicos. Era la 1 de la madrugada, y mientras esperábamos, Hitchens daba vueltas impaciente de un lado para otro.
–Los problemas casi nunca vienen solos –dijo.
Debió gustarle cómo sonó, porque volvió a decirlo. Era el pesimista de Dios. Le dije:
–Hitch, va a salir bien. Nos van a conseguir otro avión y llegaremos a tiempo.
Pero el pesimista de Dios es en realidad el pesimista ateo de Dios. Y yo no tardaría en ser testigo de la claridad de su ateísmo. De hecho, hubo otro problema. Bueno, salió bien y mal, como se verá. Despegamos dos horas después.
Cuando aterrizamos en el aeropuerto de Caracas, Fernando estaba allí para recibirnos. Nos condujo a una terminal privada, donde esperamos la llegada del presidente Chávez, quien nos llevó con él de gira electoral a la maravillosa Isla Margarita en plena campaña para las elecciones a gobernador.
Pasamos los dos días siguientes en la constante compañía de Chávez, con muchas horas de reuniones a solas entre los cuatro. En las dependencias privadas del avión presidencial descubrí que cuando Chávez habla de béisbol su dominio del inglés sube de grado. Cuando Douglas le pregunta si habría que abolir la Doctrina Monroe, Chávez –que quiere escoger cuidadosamente sus palabras– regresa al español para explicar los matices de su posición contra dicha doctrina, que ha justificado la intervención estadounidense en Latinoamérica durante casi dos siglos.
–Hay que romper la Doctrina Monroe –dice–. Hemos tenido que aguantarla durante más de 200 años. Siempre vuelve al viejo enfrentamiento de Monroe con Bolívar. Jefferson solía decir que Estados Unidos debería tragarse una tras otra las repúblicas del sur. El país en el que nacisteis se basó en una actitud imperialista.
Los servicios venezolanos de inteligencia le dicen que el Pentágono tiene planes para invadir su país.
–Sé que están pensando en invadir Venezuela –dice. Parece que ve el fin de la Doctrina Monroe como una medida de su destino–. Nadie podrá volver aquí para exportar nuestros recursos naturales.
¿Le preocupa la reacción de Estados Unidos a sus atrevidas declaraciones sobre la Doctrina Monroe? Cita a José Gervasio Artigas, el luchador uruguayo por la libertad:
–Con la verdad no ofendo ni temo.
Hitchens está sentado en silencio, tomando notas durante toda la conversación. Chávez reconoce un brillo escéptico en sus ojos.
–CRÍS-a-fer, hazme una pregunta. Hazme la pregunta más difícil.
Ambos comparten una sonrisa. Hitchens le pregunta:
–¿Cuál es la diferencia entre usted y Fidel?"
Chávez dice:
–Fidel es comunista, yo no. Yo soy socialdemócrata. Fidel es marxista-leninista. Yo no. Fidel es ateo. Yo no. Un día discutimos sobre Dios y Cristo. Le dije a Castro: "Yo soy cristiano. Creo en los Evangelios Sociales de Cristo". Él no. Simplemente no cree. Más de una vez Castro me ha dicho que Venezuela no es Cuba, que no estamos en los años sesenta.
–Ya ve –dice Chávez–. Venezuela tiene que tener un socialismo democrático. Castro ha sido un profesor para mí. Un maestro. No en ideología, sino en estrategia.
Tal vez irónicamente, John F. Kennedy es el presidente de EE.UU. favorito de Chávez.
–Yo era un muchacho –dice-. Kennedy era la fuerza impulsora de la reforma en Estados Unidos.
Sorprendido por la afinidad de Chávez por Kennedy, Hitch se suma a la conversación y menciona el plan económico de Kennedy para Latinoamérica, contrario a Cuba.
–¿Fue algo bueno la Alianza para el Progreso?
–Sí –dice Chávez–. La Alianza para el Progreso fue una propuesta política para mejorar las condiciones. Apuntaba a reducir la diferencia social entre culturas.
La conversación entre los cuatro continuó en autobuses, en mítines y en inauguraciones en toda Isla Margarita. Chávez es incansable. Se dirige a cada nuevo grupo durante horas bajo un sol ardiente. Duerme como máximo cuatro horas por la noche y pasa la primera hora de la mañana leyendo noticias del mundo. Y una vez que está en pie, es incontenible a pesar del calor, de la humedad y de las dos capas de camisetas rojas revolucionarias que lleva puestas.
Tres eran mis motivaciones primordiales para este viaje: incluir las voces de Brinkley e Hitchens, profundizar mi conocimiento de Chávez y de Venezuela y ejercitar mi mano de escritor, así como recabar la ayuda de Chávez para que convenciese a los hermanos Castro de que nos recibieran a los tres en La Habana. Aunque Fernando me había dicho que la tercera parte del puzzle estaba aprobada y confirmada, en algún lugar de nuestros intercambios culturales, lingüísticos y telefónicos había habido un malentendido. Mientras tanto, CBS News estaba esperando un informe de Brinkley, Vanity Fair uno de Hitchens y yo escribía por cuenta de The Nation.
Al cabo de tres días en Venezuela le dimos las gracias al presidente Chávez por el tiempo que nos había dedicado, los cuatro allí parados entre el personal de seguridad y la prensa en el Aeropuerto Santiago Marino de Isla Margarita. Brinkley tenía una última pregunta que hacerle, y yo también.
–Señor presidente –le dijo-, si Barack Obama sale elegido presidente de Estados Unidos, ¿aceptaría usted una invitación para volar a Washington y reunirse con él?
Chávez dijo sin dudarlo:
–Sí.
Cuando me tocó a mí, le dije:
–Señor presidente, para nosotros es importante que nos reciban los Castro. Es imposible contar la historia de Venezuela sin incluir a Cuba y es imposible contar la historia de Cuba sin los Castro.
Chávez nos prometió que llamaría al presidente Raúl Castro en cuanto estuviera en su avión y que se lo pediría en nuestro nombre, pero nos advirtió que era poco probable que Fidel, el hermano mayor, pudiera responder tan rápido, ya que ahora estaba escribiendo y reflexionando mucho, no viendo a mucha gente. Tampoco podía hacer promesa alguna con respecto a Raúl. Chávez subió a su avión y vimos cómo partía.
A la mañana siguiente volamos a La Habana. Lo diré todo: el Ministerio de Energía y Petróleo de Venezuela nos prestó un avión. Si alguien quiere referirse a eso como un soborno, que haga lo que quiera. Pero cuando lea el siguiente informe de un periodista que viaja en el Air Force One o que sube a bordo de un avión de transporte militar de Estados Unidos, que por favor repudie también ese artículo. Apreciamos el lujo de aquel viaje, pero eso no ha influenciado el contenido de nuestros reportajes.


"Son muy pocas las veces que los problemas vienen solos"
Yo estaba arriesgando mucho. El hecho de subir al avión hacia La Habana sin tener garantía alguna de que iba a ver a Raúl Castro me llenaba de ansiedad. Christopher había cancelado a última hora varios compromisos de conferencias importantes para hacer el viaje. No acostumbra a dejar colgada a la gente. De modo que, para él, era lo tomas o lo dejas y se estaba poniendo nervioso. Douglas, profesor de historia en la Universidad Rice, tenía que volver de forma inminente a sus obligaciones académicas. Fernando sentía el peso de que esperásemos de él que fuera nuestro ariete. Y yo, bueno, contaba con la llamada de Chávez a Castro, tanto para obtener la entrevista como para salvar mi culo ante mis compañeros.
Aterrizamos en La Habana cerca del mediodía y en la pista de aterrizaje nos recibieron Omar González Jiménez, presidente del Instituto Cubano del Cine, y Luis Alberto Notario, jefe del ala de coproducción internacional del Instituto. Había estado con ambos durante mi anterior viaje a Cuba. Comenzamos a hablar de cosas personales de camino a la oficina de aduana, hasta que Hitch se adelantó y, sin vergüenza alguna, le exigió a Omar:
–Señor, ¡tenemos que ver al presidente!
–Sí –respondió Omar–. Estamos informados de su solicitud y hemos informado al presidente. Estamos todavía esperando su respuesta.
Durante el resto de ese día y hasta la tarde siguiente torturamos a nuestros anfitriones con un incesante son de tambor: Raúl, Raúl, Raúl. Supuse que si Fidel estaba en condiciones y podía encontrar el tiempo necesario, llamaría. Y si no, yo seguía agradecido por nuestro encuentro anterior y se lo dije en una nota que le envié a través de Omar. De Raúl sólo sabía por lo que había leído y no tenía la menor idea de si nos vería o no.
Los cubanos son gente particularmente calurosa y hospitalaria. Mientras nuestros anfitriones nos llevaban por la ciudad, me di cuenta de que la cantidad de coches estadounidenses de los años cincuenta había disminuido incluso en los pocos años que habían pasado desde mi último viaje, para ser reemplazados por coches rusos más pequeños. Al pasar rápidamente por el Malecón ante a la Sección de Intereses de Estados Unidos, de aspecto agresivo, donde las olas que se rompen contra la orilla salpican a los coches de pasada, noté algo casi indescriptible de la atmósfera en Cuba. Es la presencia palpable de una historia arquitectónica y humana en un pequeño trozo de tierra rodeado de agua. Incluso el visitante siente el espíritu de una cultura que proclama de diversas maneras, "Éste es nuestro sitio especial".
Serpenteamos a través de La Habana Vieja, y en una exposición revestida de vidrio que hay frente al Museo de la Revolución vimos el Granma, el barco que transportó a los revolucionarios cubanos desde México en 1956. Continuamos hacia el Palacio de Bellas Artes, con su colección de muestras apasionadas y políticas, que es un corte transversal de la profunda reserva de talento de Cuba. Luego visitamos el Instituto Superior de Artes y después fuimos a cenar con el presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón, y Roberto Fabelo, un pintor al que invitaron al saber que yo había expresado aquella tarde mi aprecio por su obra durante la visita al museo. A medianoche aún no había noticias de Raúl Castro. Después, nos llevaron a la casa del protocolo, donde descansamos hasta el alba.
A mediodía del día siguiente, el reloj sonaba con machaconería en nuestros oídos. Nos quedaban dieciséis horas en La Habana antes de que tuviéramos que ir al aeropuerto para tomar nuestros vuelos de regreso. Estábamos sentados alrededor de una mesa en La Castellana, un lujoso bodegón de La Habana Vieja, con un gran grupo de artistas y músicos que, dirigidos por el reputado pintor cubano Kcho, habían establecido la Brigada Martha Machado, una organización de voluntarios que ayuda a las víctimas de los huracanes Ike y Gustav en la Isla de la Juventud. La brigada tiene pleno apoyo de dinero, aviones y personal del gobierno, algo que habría sido la envidia de nuestros voluntarios en la Costa del Golfo después del huracán Katrina. También se juntó con nosotros para el almuerzo Antonio Castro Soto del Valle, un apuesto joven de carácter modesto, de 39 años, que es hijo de Fidel. Antonio, que estudió Medicina, es el médico del equipo nacional de béisbol de Cuba. Tuve una breve pero agradable charla con él y volví a repetirle nuestro deseo de ver a Raúl.
El reloj ya no sonaba, aporreaba. Omar me dijo que dentro de muy poco conoceríamos la decisión del presidente. Con los dedos cruzados, Douglas, Hitch, Fernando y yo volvimos a la casa del protocolo para hacer nuestras maletas de antemano. A las 6 de la tarde nos quedaban diez horas. Yo estaba sentado abajo, en la sala de estar, leyendo bajo la brumosa luz del ocaso de la tarde. Hitch y Douglas estaban arriba en sus habitaciones, supongo que durmiendo la siesta para vencer la ansiedad. Y en el sofá, a mi lado, Fernando roncaba.
Entonces apareció Luis ante nuestra puerta de entrada, que estaba abierta. Lo miré por encima de mis gafas mientras me hacía un gesto muy directo. Sin palabras, señalé con el dedo hacia la parte de arriba de las escaleras, donde estaban acostados mis compañeros. Pero Luis meneó la cabeza como si se estuviese disculpando.
–Sólo usted –dijo.
El presidente había tomado su decisión.
Pude escuchar en mis oídos el eco de las dudas de Hitch, "son muy pocas las veces que los problemas vienen solos". ¿Se refería a mí? Et me, Bruto? En cualquier caso, me eché la mano al bolsillo trasero para asegurarme de que tenía mi libreta de notas venezolanas, busqué mi pluma, agarré mis gafas y salí con Luis. Justo antes de cerrar la portezuela del coche que nos estaba esperando, escuché la voz de Fernando que me llamaba:
–¡Sean!
El coche arrancó.



Voy a ver al mago

En Estados Unidos el presidente cubano Raúl Castro, antiguo ministro de Defensa de la isla, está considerado como un "frío militarista" y un "títere" de Fidel. Pero el joven revolucionario con coleta de la Sierra Maestra está demostrando que las serpientes se equivocan. Por cierto, el "raulismo" está creciendo junto con un reciente auge económico industrial y agrícola. El legado de Fidel, como el de Chávez, dependerá de la sostenibilidad de una revolución flexible, que pueda sobrevivir a la partida de su líder por muerte o renuncia. Fidel ha sido subestimado una vez más por el Norte. Al elegir a su hermano Raúl ha puesto las decisiones políticas diarias de su país en una manos formidables. En un informe del Consejo de Asuntos Hemisféricos, el portavoz del Departamento de Estado, John Casey, reconoció que el raulismo podría llevar a una "mayor apertura y libertad para el pueblo cubano".
Muy pronto me veo sentado a una pequeña mesa lustrada en un despacho del gobierno, con el presidente Castro y un traductor.
–Fidel me llamó hace un momento -me dice–. Quiere que lo llame después de que hayamos hablado.
Hay un humor en la voz de Raúl que recuerda una vida de afectuosa tolerancia por el ojo vigilante de su gran hermano.
–Quiere saber todo sobre lo que hablamos –dice con risita de sabio–. Nunca me gustó la idea de conceder entrevistas –añade–. Uno dice muchas cosas, pero cuando se publican aparecen recortadas, condensadas. Las ideas pierden su significado. Me han dicho que sus películas son largas. Quién sabe si su periodismo será largo también.
Le prometo que escribiré lo más rápido posible y que imprimiré todo lo que escriba. Me dice que ha prometido informalmente a otros su primera entrevista como presidente y, como no quiere multiplicar lo que podría ser interpretado como un insulto, me ha escogido a mí solo, sin mis compañeros.
Castro y yo compartimos sendas tazas de té.
–Hoy hace cuarenta y seis años, exactamente a esta hora, movilizamos las tropas. Almeida en el Oeste, Fidel en La Habana, yo en Oriente. A mediodía habían anunciado que en Washington el presidente Kennedy iba a pronunciar un discurso. Fue durante la crisis de los misiles. Preveíamos que el discurso sería una declaración de guerra. Después de su humillación en la Bahía de Cochinos, la presión de los misiles [que según afirma Castro eran estrictamente defensivos] representaría una gran derrota para Kennedy. Kennedy no toleraría esa derrota. Hoy estudiamos con mucho cuidado a los candidatos en Estados Unidos, estamos centrados en McCain y Obama. Miramos con lupa todos sus viejos discursos. En particular los pronunciados en Florida, donde oponerse a Cuba se ha convertido en un negocio rentable para muchos. En Cuba tenemos sólo un partido, pero en Estados Unidos hay muy poca diferencia. Ambos partidos son una expresión de la clase gobernante.
Dice que los miembros actuales del lobby cubano de Miami son descendientes de la riqueza de la era de Batista o terratenientes internacionales "que sólo pagaron centavos por su tierra" mientras Cuba vivía bajo el dominio absoluto de Estados Unidos durante sesenta años.
–La reforma agraria de 1959 fue el Rubicón de nuestra Revolución. Una sentencia de muerte para nuestras relaciones con Estados Unidos.
Castro parece estudiarme mientras toma otro sorbo de té.
–En aquel momento no se discutía de socialismo ni de ningún trato de Cuba con Rusia. Pero la suerte estaba echada.
Después de que el gobierno de Eisenhower atentó contra dos barcos con un cargamento de armas que iban a Cuba, Fidel extendió su mano a antiguos aliados. Dice Raúl:
–Se las pedimos a Italia. ¡No! Se las pedimos a Checoslovaquia. ¡No! Nadie nos daba armas para defendernos, porque Eisenhower los había presionado. Así que cuando Rusia nos las dio no tuvimos tiempo para aprender a utilizarlas antes de que Estados Unidos nos atacase en la Bahía de Cochinos.
Se ríe y se dirige a un servicio adyacente, desapareciendo un momento tras una pared, tras lo cual vuelve de inmediato a la sala, y bromea:
–A los 77 años es culpa del té.
Bromas aparte, Castro se mueve con la agilidad de un hombre joven. Hace ejercicio a diario, sus ojos brillan al mirar y su voz es potente. Reanuda la conversación donde la dejó.
–Sabes, Sean, hay una famosa fotografía de Fidel de cuando la invasión de Bahía de Cochinos. Él está parado frente a un tanque ruso. Todavía no sabíamos ni siquiera como dar marcha atrás con aquellos tanques –se ríe–. ¡La retirada no está entre nuestras opciones!
Raúl Castro se muestra cálido, abierto, lleno de energía e hace alarde de una aguda inteligencia.
Retomo el asunto de las elecciones estadounidenses y le repito la pregunta que Brinkley le hizo a Chávez:
–¿Aceptaría Castro una invitación a Washington para reunirse con el presidente Obama, suponiendo que gane, sólo pocas semanas después?
Raúl Castro reflexiona:
–Es una pregunta interesante –dice, y se sume en un largo, incómodo silencio, hasta que termina por añadir–: Estados Unidos tiene el proceso electoral más complicado del mundo. Hay ladrones electorales con mucha experiencia en el lobby cubano-americano de Florida…
Lo interrumpo:
–Creo que ese lobby se está deshaciendo -y entonces, con la seguridad de un optimista a toda prueba, continúo–: Obama va a ser nuestro próximo presidente.
Castro sonríe, al parecer a causa de mi candidez, pero su sonrisa desaparece mientras dice:
–Si no lo matan antes del 4 de noviembre será su próximo presidente.
Le señalo que todavía no ha respondido a mi pregunta sobre el encuentro en Washington.
–Sabes –dice–, he leído las declaraciones que ha hecho Obama sobre que mantendrá el bloqueo.
Hago un breve comentario:
–Utilizó la palabra embargo.
–Sí –dice Castro–, el bloqueo es un acto de guerra, así que los estadounidenses prefieren hablar de embargo, una palabra que se utiliza en documentos legales… Pero, en cualquier caso, sabemos que se trata de lenguaje preelectoral y que también ha dicho que está dispuesto a discutir con cualquiera.
Raúl interrumpe su propio discurso:
–Probablemente estés pensando, vaya, el hermano habla tanto como Fidel –nos reímos los dos–. No suele ser así, pero ya sabes, Fidel… una vez había una delegación aquí, en esta sala, de China. Varios diplomáticos y un joven traductor. Creo que era la primera vez que el traductor estaba con un jefe de Estado. Habían tenido un vuelo muy largo y estaban bajo los efectos del desfase horario. Fidel, por supuesto, lo sabía, pero siguió hablando durante horas. Pronto, a uno que estaba al final de la mesa, justo ahí [señala una silla cercana] se le empezaron a cerrar los ojos. Luego a otro, y a otro. Pero Fidel seguía hablando. No pasó mucho tiempo hasta que todos, incluido el de más rango, al que Fidel le había estado dirigiendo directamente la palabra, estaban roncando. Así que Fidel volvió los ojos hacia el que estaba despierto, el joven traductor, y siguió conversando con él hasta el amanecer.
A aquellas alturas de la historia, tanto Raúl como yo nos desternillábamos de risa. Yo sólo me había reunido una vez con Fidel, cuya mente asombrosa y cuya pasión eran un manantial de palabras. Pero me bastó como muestra. El único que no se reía cuando Raúl Castro retomó el hilo fue nuestro traductor.
–En mi primera declaración después de que Fidel cayera enfermo dije que estamos dispuestos a discutir sobre nuestras relaciones con Estados Unidos de igual a igual. Más tarde, en 2006, lo dije de nuevo en un discurso en la Plaza de la Revolución. Los medios estadounidenses se burlaron diciendo que yo estaba aplicando cosmética a la dictadura.
Le ofrezco otra oportunidad de hablar al pueblo estadounidense. Responde:
–Los estadounidenses son nuestros vecinos más inmediatos. Deberíamos respetarnos. Nosotros no hemos tenido nunca nada contra el pueblo estadounidense. Unas buenas relaciones serían mutuamente ventajosas. Quizá no podamos resolver todos nuestros problemas, pero podremos resolver muchos de ellos.
Hace una pausa y medita lentamente un pensamiento.
–Voy a decirte algo que no he dicho nunca antes en público. En algún momento alguien del Departamento de Estado lo filtró, pero lo silenciaron de inmediato por miedo al electorado de Florida, aunque ahora, cuando se lo diga, el Pentágono pensará que soy indiscreto.
Contengo la respiración mientras espero sus palabras.
–Desde 1994 hemos estado en contacto permanente con los militares estadounidenses, por acuerdo mutuo secreto –me dice Castro–. Se basó en la premisa de que discutiríamos asuntos únicamente relacionados con Guantánamo. El 17 de febrero de 1993, tras una petición de Estados Unidos de que discutiésemos asuntos relacionados con localizadores de boyas para la navegación de barcos en la bahía, fue el primer contacto en la historia de la Revolución. Entre el 4 de marzo y el 1 de julio tuvo lugar la crisis de los balseros. Se estableció una línea directa entre nuestros dos ejércitos y el 9 de mayo de 1995 nos pusimos de acuerdo para celebrar reuniones mensuales con altos cargos de ambos gobiernos. Hasta la fecha, ha habido 157 reuniones y todas ellas están grabadas. Las reuniones tienen lugar el tercer viernes de cada mes. Alternamos las localizaciones entre la base estadounidense en Guantánamo y el territorio cubano. Hemos realizado maniobras conjuntas de respuesta a emergencias. Por ejemplo, prendemos un fuego y los helicópteros estadounidenses traen agua de la bahía, de concertación con helicópteros cubanos. [Antes de esto] la base estadounidense en Guantánamo sólo había creado caos. Habíamos perdido guardias fronterizos y tenemos pruebas gráficas de ello. Estados Unidos había alimentado la emigración ilegal y peligrosa y sus guardacostas interceptaban a los cubanos que trataban de abandonar la isla. Los traerían a Guantánamo e iniciamos una mínima cooperación. Pero nosotros dejaríamos de guardar nuestra costa. Si alguien quería irse, les dijimos, que se fuera. Y así, con los asuntos de navegación empezamos a colaborar. Ahora, en las reuniones de los viernes siempre hay un representante del Departamento de Estado –No da ningún nombre. Continúa–: El Departamento de Estado tiene tendencia a ser menos razonable que él Pentágono. Pero ninguno levanta la voz porque… yo no participo. Porque yo hablo fuerte. Es el único lugar en el mundo donde esos dos militares se reúnen en paz.
–¿Y qué pasa con Guantánamo? –le pregunto.
–Te diré la verdad –dice Castro–. La base es nuestro rehén. Como presidente digo que Estados Unidos debe irse. Como militar digo que los dejemos quedarse.
En mi interior empiezo a preguntarme si está a punto de revelarme una gran noticia. ¿O será de poca importancia? Nadie debería sorprenderse de que los enemigos se hablen por detrás del escenario. Lo que sí es una sorpresa es que me lo esté contando. Y, con ello, doy un rodeo y regreso al asunto de un encuentro con Obama.
–En el caso de que se celebrase una reunión entre usted y él próximo presidente, ¿cuál sería la primera prioridad de Cuba?
Sin dudarlo, responde:
–Normalizar el comercio.
La indecencia del embargo estadounidense contra Cuba nunca ha sido más evidente que ahora, en la estela de tres huracanes devastadores. Las necesidades del pueblo cubano nunca han sido más desesperadas. El embargo es sencillamente inhumano y totalmente improductivo. Raúl continúa:
–La única razón del embargo es hacernos daño. Nada puede disuadir a la Revolución. Dejemos que los cubanos vengan de visita con sus familias. Dejemos que los estadounidenses vengan a Cuba.
Parece como si estuviera diciendo, dejémoslos venir a ver esta terrible dictadura comunista de la que no cesan de escuchar en la prensa, donde incluso representantes del Departamento de Estado y destacados disidentes reconocen que en unas elecciones libres y abiertas en Cuba, el Partido Comunista que gobierna obtendría hoy el 80% de los votos. Le enumero una lista de varios conservadores estadounidenses que han criticado el embargo, desde el fallecido economista Milton Friedman a Colin Powell, pasando incluso por el senador republicano de Texas Kay Bailey Hutchison, quien dijo, "Hace tiempo que vengo pensando que deberíamos buscar una nueva estrategia para Cuba. Y ésta consiste en establecer más comercio, sobre todo comercio de productos alimentarios, especialmente si podemos ofrecer al pueblo más contacto con el mundo exterior. Y si podemos remontar la economía eso podría servir para que la gente fuera más capaz de luchar contra la dictadura."
Ignorando el desaire, Castro replica con descaro:
–Aceptamos el reto.
A estas alturas ya hemos pasado del té al vino tinto y a la cena.
–Déjame decirte algo –dice–. Hemos hecho nuevas prospecciones, según las cuales hay grandes posibilidades de reservas de petróleo en nuestro litoral, que las compañías estadounidenses podrían venir a perforar. Podemos negociar. Estados Unidos está protegido por las mismas leyes comerciales cubanas que protegen a cualquier otro país. Quizá pueda haber reciprocidad. Hay 110.000 km cuadrados de mar en el área dividida. Dios no sería justo si no nos concediese algún petróleo. No creo que nos prive de esa manera.
De hecho, el US Geological Survey calcula que en el área hay reservas de nueve mil millones de barriles de petróleo y 31 billones de pies cúbicos de reservas de gas natural en la cuenca marítima del norte de Cuba. Ahora que han mejorado las inestables relaciones con México de los últimos tiempos, Castro está tratando también de mejorarlas con la Unión Europea.
–Las relaciones con la EU deberían mejorar cuando se vaya Bush –dice confiado.
–¿Y con Estados Unidos? –le pregunto.
–Escucha –dice–, tenemos tanta paciencia como los chinos. El 77% de nuestra población ha nacido después del bloqueo. Soy el ministro de Defensa que más ha durado en toda la historia. Cuarenta y ocho años y medio hasta el pasado octubre. Por eso visto este uniforme y sigo trabajando en mi antiguo despacho. No hemos tocado nada en el despacho de Fidel. En las maniobras militares del Pacto de Varsovia yo era el más joven y el que más tiempo estaba en el cargo. Luego fui el más antiguo y sigo siendo el que más tiempo estuvo. Iraq es un juego de niños en comparación con lo que le pasaría a Estados Unidos si invadiese Cuba. –Tras un sorbo de vino, Castro añade–: Prevenir una guerra equivale a ganarla. Ésa es nuestra doctrina.
Una vez terminada la cena, el presidente y yo salimospor de unas puertas correderas de vidrio a una terraza que parece un invernadero con plantas tropicales y pájaros. Mientras continuamos paladeando el vino, dice:
–Hay una película americana en la que la elite está sentada en torno a una mesa y trata de decidir quién será el próximo presidente. Miran por la ventana y ven al jardinero. ¿Sabes a qué película me refiero?
–Being There – digo.
–¡Eso! –responde Castro con excitación–- Being There. Me gustó mucho. Con Estados Unidos existe cualquier posibilidad objetiva. Los chinos dicen: "En el camino más largo uno empieza con el primer paso". El presidente de Estados Unidos debería dar ese primer paso, pero sin amenazar nuestra soberanía. Eso no es negociable. Podemos exigir sin decirle al otro lo que tiene que hacer dentro de sus fronteras.
–Señor Presidente –digo–, durante el último debate presidencial en Estados Unidos vimos cómo John McCain alentaba el acuerdo de libre comercio con Colombia, un país conocido por sus escuadrones de la muerte y sus asesinatos de líderes obreros, y esas relaciones continúan mejorando, conforme el gobierno de Bush trata de hacer avanzar ese acuerdo en el Congreso. Como bien sabe, acabo de llegar de Venezuela país al que, al igual que a Cuba, el gobierno de Bush considera una nación enemiga, incluso si les compramos mucho petróleo. Se me ocurre que Colombia puede razonablemente convertirse en nuestro aliado geográficamente estratégico en Sudamérica, de la misma manera que Israel lo es en el Oriente Próximo. ¿Tiene algún comentario que hacer?
Medita cuidadosamente la pregunta y me responde en un tono lento y calculado:
–En estos momentos –dice– tenemos buenas relaciones con Colombia. Pero debo decir que sí hay un país en Sudamérica con un entorno vulnerable a eso… es Colombia.
Teniendo en mente las sospechas de Chávez sobre las intenciones estadounidenses de intervenir en Venezuela, respiro hondo.
Se está haciendo tarde, pero no quería irme sin preguntarle a Castro sobre las alegaciones de violaciones de derechos humanos y el narcotráfico, supuestamente facilitado por el gobierno cubano. Un informe de 2007 de Human Rights Watch señala que Cuba "sigue siendo el único país en Latinoamérica que reprime casi cualquier forma de disidencia política". Además, hay unos 200 prisioneros políticos en Cuba hoy en día, aproximadamente el 4% de los cuales están condenados por crímenes de disidencia no violenta. Mientras espero los comentarios de Castro, no puedo evitar pensar en la cercana prisión estadounidense de Guantánamo y en los horrendos crímenes que Estados Unidos comete contra los derechos humanos.
–Ningún país está libre de abusos contra los derechos humanos al cien por cien –me dice Castro. Pero insiste–: Los informes de los medios estadounidenses son muy exagerados e hipócritas.
De hecho, incluso destacados disidentes cubanos, como Eloy Gutiérrez Menoyo, reconocen estas manipulaciones y acusan a la Oficina de Intereses de Estados Unidos de obtener testimonios disidentes por medio de pagos en metálico. Irónicamente, en 1992 y 1994 Human Rights Watch también describió desórdenes e intimidaciones por parte de grupos anticastristas en Miami, descritas por el escritor y periodista Reese Erlich como "violaciones normalmente asociadas con dictaduras latinoamericanas".
Dicho lo cual, soy un estadounidense orgulloso y sé positivamente que si fuese ciudadano de Cuba y tuviese que escribir un artículo como ése sobre los dirigentes cubanos podrían encarcelarme. Más aún, estoy orgulloso de que el sistema establecido por nuestros padres fundadores, aunque hoy en día no sea exactamente el mismo, nunca dependió de sólo un gran líder por época. Estas cosas siguen estando en entredicho con respecto a los héroes románticos de Cuba y Venezuela. Pienso en mencionarlo, y quizá debería hacerlo, pero tengo algo distinto en mente:
–¿Podemos hablar sobre drogas? –le pregunto a Castro. Me responde:
–Estados Unidos es el mayor consumidor de narcóticos en el mundo. Cuba está situada directamente entre Estados Unidos y sus proveedores. Para nosotros es un gran problema… Con la expansión del turismo se ha desarrollado un nuevo mercado y nosotros nos enfrentamos a él. Se dice también que permitimos que los narcotraficantes atraviesen el espacio aéreo cubano. No permitimos algo así. Estoy seguro de que algunos de esos aviones se nos cuelan. Si ya no tenemos un radar de baja altitud en funcionamiento se debe simplemente a las restricciones económicas.
Aunque parezca un cuento chino no es así. Según el coronel Lawrence Wilkerson, un antiguo consejero de Colin Powell, Wilkerton le dijo a Reese Erlich en una entrevista del pasado enero que "los cubanos son nuestros mejores aliados en la guerra contra las drogas y contra el terrorismo en el Caribe. Incluso mejores que México. Los militares consideran que Cuba es un aliado muy cooperativo."
Quiero hacerle a Castro por última vez la pregunta que no me ha respondido, pues nuestro mutuo lenguaje corporal nos indica que ya pasó la medianoche. Es la 1 de la madrugada, pero él se lanza:
–Bueno –dice–, me preguntaste que si yo aceptaría un encuentro con Obama en Washington. Tendría que pensarlo. Lo discutiría con mis camaradas de la dirigencia. Personalmente creo que no sería justo que yo fuese el primero en visitar, porque siempre son los presidentes latinoamericanos quienes van primero a Estados Unidos. Pero tampoco sería justo esperar que el presidente de Estados Unidos venga a Cuba. Deberíamos encontrarnos en un lugar neutral.
Hace una pausa y deposita su copa de vino vacía.
–Quizá podríamos encontrarnos en Guantánamo. Tenemos que encontrarlnos y empezar a resolver nuestros problemas y, al final del encuentro, podríamos darle un regalo al presidente… podríamos enviarlo de vuelta con la bandera estadounidense que ondea en la Bahía de Guantánamo.
Cuando salimos de su despacho seguidos por el personal, el Presidente Castro me acompaña en el ascensor hasta el vestíbulo y viene conmigo hasta el coche que me espera. Le doy las gracias por la generosidad de su tiempo. Cuando el chófer arranca el motor, el presidente da unos golpecitos en la ventanilla de mi lado. Bajo el cristal mientras que él mira su reloj y se da cuenta de que han pasado siete horas desde que iniciamos la entrevista. Sonriendo, dice:
–Ahora voy a llamar a Fidel. Te lo prometo. Cuando Fidel se entere de que he hablado contigo durante siete horas se asegurará de concederte siete horas y media cuando regreses a Cuba.
Reímos al unísono y nos damos un último apretón de manos.
Ha llovido antes por la noche. En esta oscuridad de las primeras horas, mientras los neumáticos pulverizan agua sobre la húmeda calzada de una apacible mañana habanera, me doy cuenta de que las cuestiones más básicas de la soberanía permiten comprender muy bien las complejidades del antagonismo estadounidense contra Cuba y Venezuela, así como las políticas de ambos países. Nunca han tenido más que dos opciones: o ser imperfectamente nuestros o imperfectamente suyos.

¡Viva Cuba, viva Venezuela, viva USA!
Cuando regresé a la casa de protocolo eran cerca de las dos de la mañana. Mi viejo amigo Fernando, temiendo que llegase borracho, me había esperado. Mis compañeros habían pasado una mala noche. El pobre Fernando había pagado los platos rotos de su frustración. No sabían dónde estaba ni por qué me había ido sin ellos. Y los funcionarios cubanos que habían podido contactar habían insistido en que estuviesen preparados por si acaso alguno de los hermanos Castro les ofrecía espontáneamente una entrevista. De manera que también se habían perdido al menos una noche cubana. Después de ponerme al corriente, Fernando se fue a dormir un par de horas. Yo me quedé revisando mis notas y fui el primero en sentarme a la mesa para el desayuno, a las 4:45. Cuando Douglas e Hitch bajaban por las escaleras, me cubrí la cabeza con el borde del mantel fingiendo vergüenza. Supongo que en aquellas circunstancias era un poco temprano (y no sólo por la hora) para poner a prueba su humor. La broma no funcionó. Mientras que Fernando volaba hacia a Buenos Aires, nosotros desayunamos tranquilamente y luego volamos de vuelta al hogar, dulce hogar.
Cuando llegué a Houston me di cuenta de que había sobrestimado la insensibilidad de aquellos dos profesionales con experiencia. Cualquier hielo previo se había fundido. Nos dijimos adiós, celebrando aquellos días emocionantes. Ninguno de ellos había sido lo bastante malicioso como para preguntarme por el contenido de mi entrevista, pero cuando se disponía a conectar con el vuelo que lo llevaría hacia el Este, Christopher me dijo al despedirse, "Bueno... supongo que la leeremos".

¡Sí, se puede!
Estaba sentado en el borde de la cama con mi mujer, mi hijo y mi hija. Se me saltaron las lágrimas mientras Barack Obama hablaba por primera vez como presidente electo de Estados Unidos. Cerré los ojos y empecé a ver una película en mi mente. También podía oír la música, que muy apropiadamente era de las Dixie Chicks cantando una canción de Fleetwood Mac sobre imágenes montadas a cámara lenta. Allí estaban Bush, Hannity, Cheney, McCain, Limbaugh y Robertson. Los vi a todos. Y la canción fue en aumento conforme la imagen de Sarah Palin acaparaba la pantalla. Natalie Maines cantaba dulcemente,
Y vi mi reflejo en las colinas cubiertas de nieve
hasta que la victoria aplastante me derrumbó
Victoria aplastante me derrumbó…

Fuente: http://www.thenation.com/doc/20081215/penn/4

"Por favor, di la verdad, si te dejan"

esto si es noticia no como la mierda de cnn y demases...
Jueves, 27 de Noviembre de 2008
http://www.cubaperiodistas.cu/noticias/noviembre08/27/01.html
"Por favor, di la verdad, si te dejan"
Pidió Chávez a Patricia Janiot, presentadora de la CNN, aclarar que él nunca dijo que "sacaría los tanques a la calle" si ganaba la oposición. También pidió a Glenda Omaña rectificar que el gobierno nacional no ordenó ninguna "veda informativa" en Venezuela

El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, criticó la actitud asumida por la cadena CNN en los días previos a las elecciones regionales del 23 de noviembre. Video

En una rueda de prensa con medios internacionales, y luego de que la periodista de CNN y conocida ancla de ese canal, Patricia Janiot, hiciera una pregunta, el Presidente quiso, antes de responderla, pedirle explicaciones por una acusación que se hizo en ese canal, referente a que Chávez "sacaría los tanques a la calle" si ganaba algún candidato de la oposición.
"¡Que Chávez amenazó con sacar los tanques! ¿Tú lo viste, Patricia? Sí, ¿verdad?", le preguntó Chávez a Janiot. La periodista asintió. "¿Lo dijo CNN?", preguntó Chávez. La periodista de nuevo asintió y respondió algo que no pudo ser escuchado por quienes seguían el acto por televisión. "¡Lo dijiste tú pero descontextualizando, que es uno de los problemas de ustedes! Fue totalmente descontextualizado".
La descontextualización describe el acto de citar o mostrar solo un fragmento de las declaraciones de una persona, omitiendo lo demás para hacer creer a los espectadores que dicha persona dijo algo que en realidad no dijo.
"Yo sé que tú lo dijiste porque yo te oí, y me dio tristeza", dijo luego el mandatario venezolano a Janiot. La periodista respondió, pero sus palabras no fueron escuchadas debido a que no tenía un micrófono cerca.
"Yo creo que tú eres una buena periodista, y creo que eres una mujer honesta, pero creo que eres víctima de esa rapidez que tienen ustedes allá, de hablarle al mundo y decirles las cosas". La periodista de nuevo respondió algo que no fue audible, a lo que Chávez respondió. "Pero ustedes deben tener responsabilidad. Para decir algo tan grave como eso, deberían decir 'espérate un momentico, búsquenme la declaración completa' ".
"Cometieron la grave falta de la descontextualización y la manipulación", que calificó como "una grave falta para una periodista".
Le pidió a Janiot aclarar sus palabras. "Te lo pido que lo aclares al mundo, te lo pido, si te dejan". La periodista indicó que sí la dejarían, a lo que Chávez respondió: "Si es que te dejan, Patricia, porque tú no mandas en CNN. Hasta un nivel determinado mandas tú; a ti te mandan cosas".
Chávez reiteró nuevamente que sus palabras sobre los tanques de guerra fueron descontextualizadas. "Yo lo que dije es que, en el caso de que la oposición ganara gobernaciones y tratara de convertir estados en bases para el golpismo, la violencia y (el separatismo), pues yo tendría que sacar los tanques a la calle. Dilo así, Patricia; te lo pido en honor a la verdad y la moral. Pero yo jamás amenacé con sacar tanques si perdíamos".
"Y ustedes deben saber, si ya me conocieran un poco, que soy incapaz de hacerlo. Yo no soy ningún loco. Hace un año, yo perdí un referendo para una Reforma Constitucional por 10 o 15 mil votos, y salí de inmediato a llamar a la gente a que se fuera a su casa, aceptando la derrota."
"Yo tengo aquí casi 10 años. He ganado, he perdido gobernaciones y alcaldías. Y lo que he hecho cada vez que hay un proceso electoral y gana" algún partido de oposición, "lo que hago es tenderles esta mano y esta buena voluntad para pedirles que se olviden de las locuras. Que no se dejen manipular y empujar por los caminos de la locura y la desestabilización para llenar al país de violencia".
VEDA INFORMATIVA
De igual manera, Chávez se refirió a otra afirmación que hizo una periodista de CNN, Glenda Omaña, quien el día domingo aseguró que el gobierno venezolano había ordenado una "veda informativa" una semana antes de los comicios.
Omaña afirmó en CNN: "Queremos aprovechar este reporte para informarles que, por disposición del gobierno de Venezuela, rige una veda informativa durante la semana previa a estos comicios, que prohibe difundir material proselitista de los candidatos, y resultados de encuestas y sondeos de opinión".
A ello, Chávez respondió: "¿Cómo ustedes (CNN) pueden afirmar algo que no investigan? No fue el gobierno de Chávez el que prohibió la difusión de propaganda política días antes de las elecciones. Eso está en la ley y eso lo dispone el Poder Electoral", explicó Chávez. Continuó: "Pero la intención es hacer ver a mi Gobierno como irrespetuoso y cercenador de los derechos políticos". Janiot respondió que las afirmaciones de Omaña se rectificaron después, pero Chávez replicó que ya el mal estaba hecho.
Le indicó Chávez a Andrés Izarra que le diera "a Patricia (Janiot) todos mis teléfonos, incluso el mío, mío" y el del ministro del Despacho de la Presidencia, Héctor Rodríguez, con el fin de que CNN pueda verificar cualquier información cuando lo deseen. "A ver si CNN cambia un poco su apreciación, no sobre mí sino sobre este pueblo, este país y este gobierno, que merecen respeto, y que nos irrespetan permanentemente".
Indicó Chávez que en una ocasión sí tuvo que sacar los tanques a la calle, en noviembre del año 2002: "Yo una vez saqué los tanques de guerra, para tomar los cuarteles de la Policía Metropolitana de Caracas, que estaban en manos de la Alcaldía Mayor", dijo. "¿Y qué quieren que yo hiciera como Presidente? ¿Cruzarme de brazos y permitir que aquellos fascistas siguieran masacrando a un pueblo?", señaló.
En aquellos días, continuas protestas de sectores del chavismo en la Plaza Bolívar y sus alrededores eran reprimidas por la PM con armamento letal, dejando numerosos fallecidos. Militares activos, pero sin tropas, habían tomado la plaza Altamira en "desobediencia legítima", y se rumoraba que el alcalde mayor Alfredo Peña, quien participó en el golpe de abril de 2002, usaría los 15 000 efectivos del cuerpo policial para un nuevo intento de golpe de Estado.
Actualmente, unos 12 efectivos de ese cuerpo policial están siendo juzgados por su participación en el golpe de abril de 2002; videos y fotos los mostraron usando armamento letal contra una concentración de partidarios de Chávez durante el fatídico golpe, en el que murieron 19 personas.
Pidió Chávez "que el nuevo alcalde mayor no se vaya por el mismo camino de aquel que ahora está huyendo de la justicia (Alfredo Peña), y que usó aquella fuerza policial que tenía en sus manos, con armas de guerra, tanquetas y todo, para matar al pueblo en las calles".(Fuente: ABN. -Jesús Inojosa- y Yvke Mundial/Rebelión)

miércoles, noviembre 26, 2008

Entre nosotros, Silvio y sus imágenes


Día con lluvia, tenebroso para la trova, para la canción hecha al descampado, arropada solo en el amor y la denuncia. Alguien llamó al trovador, preguntó por una posible suspensión, y desde el otro lado del teléfono surgió la salvadora respuesta para tantos trovadictos que desde semanas antes ya soñaban con el encuentro a guitarra limpia: "la palabra suspendido no está en mi diccionario".
Con tal certeza, llegaba Silvio Rodríguez, guitarra en mano y acompañado de poemas, para celebrar los diez años del cómplice espacio A guitarra limpia. Del mismo modo regresaba el bardo treinta años en el tiempo, a su primer concierto público en la salita de Bellas Artes, titulado Teresita y nosotros, y acompañado por los entonces jóvenes poetas de El Caimán Barbudo.
Ahora, tres décadas después, en la tarde del 22 de noviembre, cantaría bajo las letras de Silvio y nosotros, cobijado por las yagrumas de un patio de la calle Muralla en La Habana Vieja, y con el actor Jorge Perugoría dando vida a antológicos poemas; palabras y acordes enlazados para celebrar diez años de persistencia por la trova y muchos más de aquella generación soñadora, contradictoria, entrañable.
Trovadictos, hacedores y no de la canción, se dieron cita. Y aunque el concierto estaba programado para las 5 de la tarde, dos horas antes no quedaba espacio en el patio. Miradas insistentes hacia las puertas descubrían los anhelos de cada uno.
Allí también estaban para escuchar delirantes al cantor de Ojalá y al Diego de Fresa y Chocolate, el ministro de Cultura Abel Prieto, los cantautores Sara González, Augusto Blanca, Carlos Varela, Eduardo Sosa, Frank Delgado, Polito Ibáñez, Kelvis Ochoa… el premio Nacional de Literatura Reynaldo González, el pianista Hernán López - Nussa, los artistas plásticos Diana Balboa y Alberto Lescay…
Y otros tantos rostros muy jóvenes que colmaron cada rincón, hasta el más alto balcón del Centro o el más perdido espacio de suelo, con el fin de compartir el embrujo de la trova.
Para reverencia del lugar, del público fiel y los protagonistas del concierto estaba el legendario Adriano Rodríguez, trovador de tantas épocas, y quien fuera distinguido allí con el premio Pablo de la Torriente Brau de manos del musicólogo Lino Betancourt.
Este último, al entregar el galardón, dijo que en esta tarde cuando se honra a la trova hacemos justicia al honrar también a Adriano, que ha cantado junto a Sindo, Corona, Hilda Santana, Pablo Milanés o Silvio Rodríguez.
"Gracias Adriano por tu sabiduría, por tu ejemplo, por tu voz. La trova es sinónimo de hidalguía, cubanidad, patriotismo…gracias por ello patriarca de la trova cubana".
Adriano, con la humildad por vestidura, correspondió al halago: "Agradezco no solo el premio, agradezco también el trato hacia mi de los amantes de la trova, si ustedes están agradecidos por mi aporte, yo agradezco aún más su deferencia conmigo durante tantos años". Era solo el preámbulo de un sábado memorable entre trovadictos, silviófilos, un divino patio, guitarras y poemas.
CANCIONES, POEMAS E IMÁGENES
Con El ángel militante, de Orlando Alomá, comenzó el concierto Silvio y nosotros. Tras los versos "y como el ángel era colérico/ y la policía le intoxicaba (igual que los mariscos)/ rompió en mil pedazos el espejo del emperador/ y pidió su ingreso en un partido de izquierda", irrumpió la Segunda Cita, de Silvio:
"El dolor que no curen los ángeles, /ojalá que no pueda volver. /La canción que no canten los ángeles, /sólo el viento la puede saber".
Con ángeles comenzaron excelentes interpretaciones y declamaciones; encantadora resultó también la selección de canciones y poemas. Tras los versos recitados por Perugoría muchos en el público nos descubrimos buscando cuál sería la próxima canción del trovador; varias veces acertamos.
Pasaron tomados de la mano por el escenario del espacio A guitarra limpia, Poema de Sigifredo Álvarez Conesa y En mi calle; Las cosas de la vida de Iván Gerardo Campanioni y ¿A dónde van?; Elogio de la locura, de Víctor Casaus y Locuras; Que se quede tranquila esa mujer, de Félix Contreras y el Día en que voy a partir; Algunos prefieren quemarse, de Jorge Fuentes y Cuántas veces al día; Halt! de Luis Rogelio Nogueras y Sinhuhé; La Bienvenida, de José Yanes y Oda a mi generación; El huracán y la palma, de Helio Orovio y La canción de la trova; Canta, de Guillermo Rodríguez Rivera y Te doy una canción; Che, de Miguel Barnet y Tonada del albedrío. Canciones que han desafiado al tiempo y que esta vez rescataron poemas desconocidos para muchos de las jóvenes reunidos allí.
Con La gota de rocío, público y trovador se volvieron cómplices. Un coro tímido pero seguro seguía la letra del estribillo mientras el cantor sacaba acordes de su guitarra, para al final aplaudirles complacido.
Al terminar el concierto se escuchó la clásica petición del público: "¡otra!, ¡otra!, ¡otra!". Y regresaron entonces Silvio y Perugoría, para volver a declamar y cantar Algunos prefieren quemarse y Cuántas veces al día, pues a decir de bardo era la que prefería.
Así terminaba el concierto por los diez años de A guitarra limpia. Pero contrario a otras presentaciones donde todos regresan a sus casas de inmediato y tarareando, esta vez aún quedaban facetas de Silvio por disfrutar. Si hace treinta años se presentó por vez primera en público, ahora se mostraba, también en primicia, como fotógrafo.
Imágenes de una expedición, es el testimonio gráfico de la travesía comanda por Silvio y secundada por un grupo de artistas a través de varios establecimientos penitenciarios del país. Las instantáneas descubren felices y contrariados rostros, miradas, sonrisas… detalles todos atrapados por el lente del trovador.
La muestra la conforman una treintena de fotos expuestas en dos salas del Centro, en cada una de ellas sorprende la fuerza de la cultura en el mejoramiento humano. Pues como escribiera Silvio "estar privado de la libertad es lo más terrible que le puede pasar a un ser humano, pero yo creo que la cultura puede ayudar.
Puede ayudar porque en mi mismo lo he notado, porque me ha hecho mejor, me ha hecho mejor persona, me ha hecho entenderme con los demás, me ha hecho querer a los demás y por supuesto que me quieran, cosa que es muy importante para cada uno de nosotros, y en la medida en que todo eso se consiga en un ámbito tan especial como son las prisiones me parece que vamos a ser un tilín mejores".
Mucho menos egoístas como sigue su Cita con ángeles dejamos el patio de Muralla 63. Porque no pudo haber mejor regalo en este décimo año de A guitarra limpia, como escribiera Víctor Casaus en el catálogo de la exposición, "que esta tarde de poesía, música e imágenes que nos trajo Silvio, hoy otra vez entre nosotros como cuando de uno en fondo pasábamos por la misma canción".
Leticia Martinez Hernandez

Maltrato en la intimidad


Cada semana se escucha por los noticieros de diversas partes del planeta cómo el número de mujeres asesinadas por sus parejas va en aumento.
La violencia sexual es tan frecuente como el maltrato físico o psicológico, el abuso sexual a menores, el acoso o la violación por parte de un sujeto ajeno a nuestra vida de pareja es la violencia sexual. Sin embargo, la mayoría de las parejas lo oculta por temor a sentirse invadido (desde lo externo), con criterios, opiniones y consejos.
Atrapadas por esquemas sociales que asignan roles diferentes a hombres y mujeres, un gran número de personas se ven envueltas a diario en situaciones de violencia sexual. Este fenómeno aparece cuando uno de los dos exige tener relaciones sexuales aunque el otro no lo desee.
La educación que recibimos, basada fundamentalmente en patrones sexistas, impide que muchas veces la pareja perciba la presencia de esta problemática. Las más afectadas somos las mujeres porque el poder, sea simbólico o real, por lo general está en manos de los varones.
Desde su función social algunos hombres sienten que tienen que hacer el papel de `macho' y centran toda su atención en una erección de pene, por lo que al llegar a la relación íntima, solo piensan en su satisfacción y no les preocupa en qué condiciones está su compañera.
Cuantas veces no hemos escuchado historias de mujeres que aun cuando se sienten agotadas y no lo desean acceden a tener relaciones sexuales porque él se los exige. Muchas de ellas ni siquiera son capaces de decir no en ese momento, porque piensan que si lo hacen la abandonarán o creerán que dejó de quererlo.
Existen, por otra parte, hombres que exigen tener sexo y si su pareja se niega, la obligan por medio de la fuerza. En ambos casos ocurre violencia sexual, solo que no se percibe porque ha pasado a ser parte de la vida cotidiana.
Otro ejemplo común es el de la llamada prueba de amor que algunos adolescentes varones demandan a la novia. A esa edad la muchacha cree que ha encontrado a su príncipe azul, y ante la exigencia de que tenga relaciones coitales por primera vez accede debido a que él la manipula, pero no porque ese momento lo desee, por tanto, está siendo violentada aunque no lo parezca.
El asedio en momentos inoportunos e indeseados, las burlas respecto a la sexualidad de la mujer (las cuales incluyen críticas acerca del cuerpo o la forma de hacer el amor), las acusaciones de infidelidad constantes y sin motivos, ignorar o negar los sentimientos y necesidades sexuales de ellas, así como sus preferencias sexuales son también manifestaciones de abuso sexual.
Entre las formas de violencia se incluyen igualmente las solicitudes de sexo sin manifestaciones de cariño; la demanda de relaciones coitales después de maltratos físicos; la introducción de objetos en el cuerpo de la mujer que le ocasionen dolor; el obligarla a hacer algo en la relación que ella no desea (pero que a él le proporciona placer); y forzarla al intercambio sexual con otros hombres por intereses comerciales.
Las mujeres no son las únicas victimas de la violencia sexual. Ellos también pueden serlo cuando por ejemplo, ante una indisposición para hacer el coito, se le acusa de haberse satisfecho previamente con otra.
CAUSAS
Un gran número de personas asocia la práctica de la violencia al consumo de alcohol, la crianza en hogares con pocos ingresos económicos o bajo nivel cultural y a individuos con trastornos psiquiátricos, de personalidad, o con problemas de conducta.
Los estudios realizados acerca del tema han demostrado que todos esos eventos pueden actuar como desencadenantes, pero no son la causa. Entre los principales factores que condicionan la aparición del fenómeno se encuentra la exhibición de películas y programas cargados de violencia, los sitios pornográficos en Internet, que exponen el sexo de manera cruda, y la crianza en un hogar, donde uno de los miembros ejerce agresión sobre el otro.
Numerosos especialistas coinciden en afirmar que la violencia se aprende de los mensajes negativos que el individuo recibe. Influyen en este comportamiento la existencia de una educación sexista basada en desigualdades, donde los varones son educados para la fuerza, la violencia y en muchos casos desarrollan pocas habilidades comunicativas.
Un gran número de mujeres soportan durante años este tipo de maltrato porque caen en el ciclo de la violencia: El hombre las agrede, después se arrepiente y le pide perdón. Promete que no va a pasar nunca más y se reconcilian. Al cabo del tiempo la escena se repite, una y otra vez, indefinidamente.
Por otra parte, muchas de ellas tienen nociones muy negativas de su propio valor personal (graves problemas de autoestima), y piensan que la culpa es suya, o que si se separan no van a encontrar pareja nunca más. También creen que si lo hacen el esposo las van a matar, y hasta alimentan la esperanza de que este cambie.
Otras mujeres piensan que si denuncian a la policía no obtendrán ningún resultado, o tienen niños pequeños y creen que la presencia del padre es importante de cualquier modo. Cuando enfrentan problemas monetarios temen que con la separación la situación económica empeore.
El problema de dividir los bienes materiales adquiridos, principalmente la vivienda, les obliga a permanecer en situaciones de esta índole, de las que nadie puede salir sin la ayuda de un especialista.
Vivimos en una confrontación entre conservadurismo y modernidad, entre un feminismo que surge a contracorriente y un antifeminismo cada vez más abierto.
Esta lucha envuelve dos paradigmas: el patriarcal, que ya no se manifiesta como en un principio, y la gestación de un orden de géneros que se propone desconstruir el patriarcado y crear una sociedad habitada por humanos y humanas.

Aracelys Bedevia

Entrevista con Silvio rodríguez

Entre la guitarra y la fotografía
Kaloian Santos Cabrera . La Habana

En enero de este año, en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, se presentó el disco Te doy una canción, álbum doble que registra dos conciertos donde 40 trovadores de diversas generaciones cantaron temas de Silvio Rodríguez en el espacio A guitarra limpia los días 25 y 26 de noviembre de 2006.

En conversación diáfana con sus "hermanos de oficio" y otros amigos, compartió el autor de "Ojalá" aquella tarde de principios de año en la presentación del fonograma. Mientras transcurría el diálogo, Víctor Casaus, poeta y director del
Centro Pablo, provocó al bardo para que en algún momento del año hiciera un concierto en el espacio A guitarra limpia y presentara una muestra de sus fotografías. Silvio, por entonces al frente de una expedición, retomaba la gira que
comenzó en 1990 por centros penitenciarios de la Isla.

En aquella tarde del 4 enero de 2008, la invitación del poeta hacia el trovador parecía futura, quizá poco probable de cumplirse. Y es que el tiempo, para materializar una hornada de planes, proyectos y canciones todavía por escribir, se le va como la brisa al cantor. Pero el tiempo está a favor de buenos sueños y desde
hace mucho el propio Silvio nos convida a creer cuando dice futuro. Si no crees mi palabra/ cree en el brillo de un gesto,/ cree en mi cuerpo,/ cree en mis manos...

Y así se hizo realidad Silvio y nosotros, merecido regalo a los 10 años de A guitarra
limpia; un concierto ya memorable entre los sucedidos en el mítico patio de las yagrumas en La Habana Vieja, y que fue una amalgama de canciones del trovador y poemas de autores cubanos en la voz del actor Jorge Perrugoría.

De la misma manera llegó al número 63 de la calle Muralla el viaje de Oriente a Occidente por algunos centros penitenciarios, en una muestra fotográfica titulada Imágenes de una expedición. Instantáneas que revelan el antídoto cultural para aliviar amarguras de la privación de libertad, gracias a una vieja pasión escondida
tras una cámara. Una conquistada y silenciosa pasión, quizá de tanto tiempo a su lado como la guitarra.

"Sabemos, por lo pronto, ante estas fotos tomadas por Silvio en los establecimientos penitenciarios en los que trabajó junto al grupo de artistas que había convocado, que la cultura puede ser fuente de energías, riachuelo de asombros y ternuras en
el camino hacia aquel mejoramiento humano del que nos hablara el hombrecito mayor, entre sueños, incertidumbres, desesperanzas y nuevos sueños que pueden hacernos, a veces, un tilín mejores", escribe Víctor Casaus en el catálogo de presentación.

El mundo fotográfico del trovador

Grandes hacedores de las artes han tenido en la fotografía una aliada aun sin ser su faceta más visible. Así fue con Juan Rulfo, quien no solo mostró la gloria y pobreza de su tierra en su novela Pedro Páramo sino que dejó esas impresiones en excelentes instantáneas (dicen que de los 10000 libros de su biblioteca, 800 eran de
fotografías). Para Silvio Rodríguez, grande en su altura intelectual y su apego a las instantáneas igual que el escritor mexicano, la fotografía también es la amiga, una compañera que desde hace tiempo lleva a cualquier parte.

De él ya son conocidas sus facetas de historietista, escritor de cuentos, poeta y
trovador, estas últimas máximas voces de su creación. Ahora se presenta públicamente como fotógrafo y luego de homenajear la primera década de vida del espacio A guitarra limpia ­y gracias a la diligencia de Víctor Casaus­, Silvio accedió a responder algunas preguntas sobre su relación con la fotografía.

¿Cómo llega Silvio Rodríguez al mundo de la fotografía?

Mi interés por la fotografía es de lo más común: cuando yo era niño muy poca gente poseía una cámara fotográfica. La primera vez que vi una fue en el estudio del fotógrafo de San Antonio, Carlos Núñez, que con los años se convertiría en un relevante fotorreportero. En la adolescencia tuve la suerte de trabajar en diferentes
publicaciones y de conocer a muchos fotógrafos. En el semanario Mella fui compañero de Ernesto Fernández y de Peroga; en la revista Venceremos de Andrés Vallín y de Ovidio Camejo; en Verde Olivo de Perfecto Romero, de Sergio Canales, de Eutimio Guerra, de Juan Luís Aguilera. Fui vecino de Mario García Joya y de Marucha durante 18 años. Y durante mucho tiempo fui amigo de Alberto Korda. La verdad es que he tenido la suerte de conocer a muy buenos fotógrafos. De cada uno y de todos fui aprendiendo a querer y a interesarme por la fotografía y, por supuesto, por las cámaras.

En fotografía ¿cuáles son sus instantes precisos, dignos de quedar atrapados en una foto?

Dicen que sobre cualquier cosa se puede escribir,que el problema es dar con el modo. En la fotografía dar con el modo pudiera ser cuando ocurre alguno ­o varios­ de los valores que hacen que una foto sea buena. Hay momentos en los que hay que esperar a que se dé una situación precisa, ciertas condiciones de luz, lo que te obliga a hacer muchos disparos para dar con lo que buscas. Otras veces basta estar ahí con
cualquier aparato que pueda registrar lo que pasa.

¿Cuáles pudieran ser algunos puntos de contacto entre sus canciones y la fotografía?

En la canción puede haber una analogía cuando hablas de la cotidianidad o de una situación extrema, como la guerra o un gran evento humano. En cualquier expresión artística lo excepcional tiene su garra. Pero aunque de todo se pueda hacer una foto, o una canción, el problema siempre va a ser que valga la pena mostrarla.

Cuando hago fotos trato de que mis fotografiados adviertan lo menos posible mi presencia ¿Cómo logra una persona pública como usted pasar desapercibido para lograr una foto?

Hay muchos lugares y situaciones en los que un trovador pasa desapercibido, sobre todo cuando anda sin guitarra. Y como hoy en día no es raro que muchos anden con cámaras, mejor que mejor. De todas formas, cuando te conviertas en un fotógrafo demasiado famoso, te recomiendo el zoom.

Durante la travesía en el barco Playa Girón vivió momentos conmovedores como presenciar un desfile de cachalotes, escenas quizá para dejar en fotografías y no en canciones. ¿Qué lo hizo llevar además de la guitarra, una grabadora y libros, una cámara fotográfica? ¿Dónde quedaron las fotos de ese viaje?

Desde que era adolescente andaba con cámaras, generalmente prestadas. Al viaje en barco me llevé una Kíev, que era la imitación soviética de la Leica clásica; una cámara con muy buen mecanismo, todavía de telémetro acoplado. Los cartuchos me los rellenaron los amigos fotógrafos del ICAIC con película virgen de 400 asas. Llevé
alrededor de 20 rollos. Un par de ellos me los revelaron en Mar y Pesca, porque a mi regreso me hicieron una entrevista y me pidieron fotos para ilustrarla. El resto de los rollos se los di a un amigo fotógrafo que tiempo después murió y nunca supe en qué paró el revelado. El día que presenciamos los cientos de cachalotes estuvimos
al pairo todo un día, a mitad del Atlántico, esperando a que terminara la caravana. Aquel día tiré tres o cuatro rollos, pero nunca vi las fotos.

Casi 40 años después de enrolarse en el barco Playa Girón retoma otra expedición, esta vez por centros penitenciarios y a la que dedica su primera muestra de instantáneas. ¿Qué satisfacciones fotográficas guarda de esa gira?

Esta muestra fotográfica la hice porque el centro Pablo me la pidió, y creo que lo hizo tratando de redondear mi participación en el evento del décimo aniversario de A guitarra limpia. Víctor sabe que hago fotos porque hace muchos años que nos conocemos. Con ese espíritu de cooperación hice la muestra. Lo cierto es que muchos llevaron cámaras a la Expedición (Petí, Randall, Lester, Vicente, Rancaño, Violeta) y hay muy buenas fotos de cada uno. Quiero hacer un libro de imágenes, como un testimonio, como una muestra colectiva. Entre las fotos de todos irán también las mías.

¿Qué representa para usted la inauguración de Imágenes de una expedición en el Centro Cultural

Pablo de la Torriente Brau, precisamente el día que A Guitarra Limpia celebró sus 10 años y, a su vez, halla sido el trovador invitado?

Respecto a mi participación en este aniversario, lo cierto es que los estudios Ojalá, donde trabajo, han alentado el apoyo que el Centro Pablo de la Torriente Brau ha dado a los nuevos trovadores. Por otra parte, llevo más de 40 años guitarra en mano. Es un elogio que un trovador antiguo sea invitado a un aniversario de
trovadores jóvenes. Esa noche tuve también el privilegio de compartir la escena con un gran actor, Jorge Perugorría, que leyó textos de varios poetas de mi generación. Lo único que lamento es que la gripe me afectara la voz. Confío en que el deseo de estar allí haya suplido cualquier deficiencia.

Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau
Calle de la Muralla No. 63, entre Oficios e Inquisidor, La Habana Vieja,
Ciudad de la Habana, Cuba
Tele-fax: 537 8666585
Correo electrónico: centropablo@cubarte.cult.cu
www.centropablo.cult.cu
www.artedigitalcuba.cult.cu
www.aguitarralimpia.cult.cu
www.centropablonoticias.cult.cu
www.trovacub.net/centropablo/
www.patriagrande.net/cuba/pablo.de.la.torriente/
www.cubaliteraria.com/autor/pablo_de_la_torriente/index.htm
www.victorcasaus.com

El poeta argentino Juan Gelman denuncia arbitrariedades de EE.UU. en caso de los cinco cubanos


"Pero lo importante es el ejemplo que ellos están dando. Es necesario resistir"
Prensa Latina/ Insurrectasypunto Para Kaos en la Red
www.kaosenlared.net/noticia/poeta-argentino-juan-gelman-denuncia-arbitrariedades-ee.uu-caso-cinco-


El gobierno estadounidense ha sido injusto y arbitrario con cinco antiterroristas cubanos que permanecen presos en cárceles norteamericanas, afirmó el Premio Cervantes argentino Juan Gelman.
Poeta de renombre universal y destacado periodista, Gelman expresó a Prensa Latina su admiración por los Cinco, como se les conoce en la campaña mundial por su liberación.
A riesgo de sus vidas, ellos solo trataban de evitar acciones violentas contra su país, fraguadas en territorio del vecino del norte, destacó.
En referencia a los más de 10 años de injusto encierro y a la violación de los derechos de estos jóvenes y sus familiares, el escritor consideró que constituye un acto de crueldad.
"Pero lo importante es el ejemplo que ellos están dando. Es necesario resistir", resaltó.
Al referirse al papel de la poesía y la literatura en general, el bardo consideró que sirven para enriquecer al ser humano.
Un poema no hace una revolución, pero ayuda a quienes quieren hacerla, expresó sonriente.
Poeta excepcional nacido en el barrio de Villa Crespo, Buenos Aires, en 1930, recibió inmediatamente el elogio de la crítica desde la publicación de su primera obra -Violín y otras cuestiones-, prologada por otro grande de la poesía, Raúl González Tuñon.
Desde entonces sus versos expresan un lenguaje siempre trascendente, inseparable del compromiso político y social, todo lo cual lo convierte en uno de los más grandes poetas contemporáneos.
Durante la dictadura militar fue obligado a un exilio de varios lustros y la operación Cóndor, dirigida por Estados Unidos y ejecutada por gobiernos suramericanos de entonces, desapareció a su hijo y su nuera embarazada.
Por su obra literaria de méritos relevantes, traducida a más de 10 idiomas, recibió en 1997 el Premio Nacional de Poesía y en 2007 el Cervantes, el más importante lauro que conceden en España a los escritores hispanoparlantes.
ROMPIENDO LOS MUROS DEL SILENCIO...
A pesar de sus innumerables esfuerzos y su tremendo poderío, a los medios de comunicación, mayormente en manos de las grandes corporaciones imperialistas o de sus socios menores, se les hace cada día más difícil seguir ocultando a todo el mundo la verdad.
Argentina no es una excepción a esta regla. Los grandes medios ignoran, ningunean o a lo sumo des-informan sobre todo lo que tenga que ver con Cuba, que ha "osado" construir una nueva sociedad en las mismas barbas del Imperio, y que no se rinde ante sus continuas agresiones.
Desde su injusta detenciónen 1998, el caso de los Cinco no ha merecido el más mínimo espacio en estos grandes medios. Una excepción es la nota que al cumplirse en setiembre los 10 años de cárcel emitió Canal 7, con un breve reportaje al abogado Beinusz Szmukler, dirigente de la Asociación de Americana de Juristas.
Pero en los medios alternativos podemos encontrar todavía una mayor búsqueda de la verdad y un verdadero interés en informar, no en ocultar ni deformar la realidad. Este es el caso de la FM FLORES y su programa periodístico "LA DEUDA ETERNA", que se emite por la frecuencia de 90.7mhz, todos los jueves de 20:00 a 21 horas.
Invitados por su conductor, el compañero Adolfo Melnik, el Comité Internacional por la Libertad de los Cinco tiene allí todas las semanas una columna dedicada a los Cinco Héroes Cubanos.
Agradecemos desde aquí a Adolfo y todo el equipo de "La deuda eterna" por el espacio cedido a esta lucha por la verdad, la justicia y la libertad de nuestros hermanos Toni, Gerardo, Ramón, Fernando y René.
PARA SINTONIZAR EL PROGRAMA:
Todos los Jueves a las 20:00 horas (hora de Buenos Aires)
http://www.radiofmflores.net/

Una vez ingresados a la página, pinchar en el link "RADIO o­n LINE"

Concierto Gonzalo Ceja en Guadalajara, México (sáb 29 nov) Trova y música prehispánica

..Camarada Troper@..

Mucho gusto en saludarte, para invitarte a escuchar un artista cuya propuesta -que viene titulando "Música para la nueva cultura"- se ha convertido en un referente de la trova contemporánea mexicana y de la creación e investigación de la música con raíces prehispánicas. Si ya conoces su trabajo, seguro no te lo vas a querer perder. Si no, talvez lo recuerdes del cd que grabó a dueto con Fernando Delgadillo (La primera estrella de la tarde), pero su trabajo es mucho más amplio, diverso en formas y texturas, desparramándose en 16 cds. Por ello, con harta alegría te invitamos a escuchar a

Gonzalo Ceja
En concierto

Alternando con
Jorge & Luis Ku


Sábado 29 de noviembre de 2008,
de las 21hrs. en delante, en…

Tarumba Café

Av. Hidalgo 1245
esquina con Ignacio Ramírez (o Atenas, que es la misma)
a 4 cuadras de Chapultepec hacia el centro
Tel. 38 26 70 79
Pa' cualquier otra duda: 04433 14 22 38 07 (con Luis)
Será entrada libre, por supuesto…

Ahí está la invitación; por favor compártela con quien creas puede interesarle. Gracias y que la vida te sea leve y productiva….

Conócelos y escúchalos en:
www.myspace.com/gonzaloceja
www.myspace.com/luisku
cafetarumba.blogspot.com

***

Info sobre Gonzalo Ceja en breve…

Cantautor mexicano con casi 20 años de experiencia en la investigación de sonoridades prehispánicas del centro y occidente mexicano. Es intérprete de trova contemporánea acompañada de la sonoridad de instrumentos antiguos de madera, concha, barro y hueso.

Huesos de zapote, astas de venado, capullos de mariposas, conchas marinas, esqueletos de armadillos y caracoles son algunos de los tantos instrumentos con los que Gonzalo, junto con sintetizadores y guitarras, nos transporta a un mundo mágico que nos recuerda nuestras raíces. Es precisamente esta fusión instrumental la que nos transmite nuestra verdadera identidad mestiza.

Gusta de manejar diversos géneros dentro del estilo de la trova contemporánea, en la que incluye crónicas de narrativa cotidiana, utilizando la guitarra como acompañamiento y decorando sus canciones con melodías armónicas y otros instrumentos de aliento. En resultado el artista logra un amplio abanico de ritmos entre lo que destaca la trova, el blues, rag-time, jazz, reggae y folk.

La travesía por la trova de Gonzalo Ceja nos enfrenta a una realidad sarcástica de nuestra posición frente a la música, para descubrirnos como oyentes dentro de un válido juego de las emociones. La variedad de su obra también profundiza en la filosofía, cosmovisión y espiritualidad de las culturas ancestrales mexicanas. Actualmente está enfocando su trabajo principalmente –sin dejar de participar en eventos culturales, principalmente festivales nacionales- a la realización de conciertos didácticos para la difusión de su trabajo creativo y de investigación.

Doce discos grabados han dejado testimonio del legado cultural de su Música para la Nueva Cultura.

Entre sus cds más importante se encuentran


Música Prehispánica:
Duerme, Al límite de los sueños, Desde el límite de los sueños, Luna Coyote, Trueque de colores, Florilegio, Rituálica
Trova Urbana:
La primera estrella de la tarde (a dueto con Fernando Delgadillo), El genio de los sentidos, Cotidiano, Cuando muera el sol, Escenario, Lunario, Trova fácil, 1, 2, 3… trovando, Música para la nueva cultura
Mención aparte merece la grabación "Las voces del cenzontle". Es un compilado de poesía indígena contemporánea, en 6 de las mas importantes lenguas originales del país, como son el nahuatl, maya, zapoteco, mazateco, tzotzil, y mazahua, participando en este material, Natalio Hernández, Feliciano Sánchez Chan, Juan Gregorio Regino, Irma Pineda Santiago, Alberto Gómez Perez, Fausto Guadarrama Lopez, todos miembros de ELIAC, Escritores en Lenguas Indigenas AC.

***

lizardo carvajal en ecuador!

LA ESTACIÓN
presenta,
desde Colombia, a...

LIZARDO CARVAJAL
EN VIVO

Luego de presentar sus CD's Fabulario, Rojo y 20 canciones de amor, y tras su última gira europea, Lizardo vuelve al Ecuador para iniciar un nuevo ciclo de conciertos.
El primero de ellos será en LA ESTACIÓN.

Lizardo Carvajal (Cali-Colombia) es un contador de historias, un trovador
contemporáneo que incorpora el lenguaje visual y la plástica
a sus espectáculos musicales en vivo.

Cada recital de Lizardo Carvajal es un experimento nuevo,
con él llega la trova rejuvenecida, el humor, la singular voz poética de sus líricas
y por lo menos una sorpresa...

"Todos tenemos una tradición
que la cuidamos y defendemos
pero los hombres también podemos
inventar una nueva canción" (LC).

este jueves 27 de noviembre,
a las 21:00
¡No falten!

COVER: USD 3
WILSON N24-17 y DIEGO DE ALMAGRO.
RESERVACIONES AL 2229980.
www.laestacionquito.blogspot.com
¡y ya estamos en el HI5!

pedro guerra: Mi sueño es que esto dure mucho´



Pedro Guerra recorre sus trece años de carrera discográfica en "Vidas en vivo", un CD y DVD que se publica mañana y en el que, acompañado por otros artistas como Miguel Ríos o Bebe, repasa algunos de sus éxitos. "Mi sueño es que esto dure mucho", dice el cantautor canario en una entrevista con Efe.
EFE "Vidas en vivo" recoge el concierto que Pedro Guerra ofreció el pasado 8 de julio en el Auditorio Pilar Bardem de la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid.

Era uno más de su gira del disco "Vidas", un álbum con el que en enero de 2008 "volvió a la carretera" tras un parón de casi cuatro años, "un descanso que fue una época muy reflexiva", pero también fue un concierto especial porque tenía lugar en el pueblo madrileño en el que vive y porque en él subieron al escenario a cantar sus canciones Bebe, Miguel Ríos, Quique González, Ismael Serrano y Luis Pastor.

"Son gente muy cercana a mí. Recuerdo muchos nervios y mucha emoción, había muy buena onda, era el ambiente propicio para que las emociones afloraran, que es de lo que se trata en un concierto", dice a Efe el cantautor canario, que también estrenó aquel día dos canciones nuevas: "Los mejores", un tema que escribió a raíz de la muerte del poeta Ángel González, y "Fénix", en el que hace su propia versión del mito del ave que renace de sus cenizas.

Pedro Guerra se siente contento del descanso que se tomó y de su vuelta a los estudios y a los escenarios: "creo que ha sido una depuración importante que me ha valido para tener la cabeza más despejada, al principio creía que podía haber perdido el pulso, pero he comprobado que sigo teniendo mi espacio, tengo libertad absoluta y un público que me sigue".

Además, después de una etapa en la que "intenté tocar palos diferentes e investigar sonoridades distintas", Pedro Guerra cree haber hallado su sonido: "ahora hago un sonido más clásico, más austero, más acústico y cercano al jazz, es en lo que me siento a gusto".

También está contento porque su propuesta sobrevive: "la industria musical ya estaba en crisis, pero es que ahora es peor porque la crisis es general. Yo no me puedo quejar porque el disco ha ido bien y estamos haciendo muchos conciertos".

Y es que Pedro Guerra pertenece a una hornada de cantautores españoles con cierta suerte, porque en los noventa vivieron una especie de resurgir de atención hacia este movimiento.

"Yo no creo en la crisis de la canción de autor, ni en la del pop, ni en la del rock. Lo que pasa es que hay ciertos momentos en en los que industrialmente o mediáticamente se pone interés, dura unos años y luego se olvida. Ahora le toca al rap y al hip hop, pero eso no significa que mientras tanto en los otros ámbitos no se estén haciendo canciones bonitas".

Pedro Guerra asegura que él ha tenido suerte, pero también "mucha paciencia", porque desde que a los 14 años escribiera su primera canción o desde que a los 16 se subiera por primera vez a un escenario hasta que alcanzó el éxito, pasó por una etapa en la que "podía cantar para diez personas en una asociación de vecinos".

El salto se inició en 1993 cuando, de la mano de Luis Pastor, dejó Canarias y llegó a Madrid con su guitarra y "tres o cuatro cassettes llenas de canciones", según cuenta en el libreto que acompaña del CD-DVD.

Comenzó a cantar en el "Libertad 8", un pequeño local madrileño en el que su carrera despegó y en el que cantó por primera vez "Contamíname", una canción que luego le pedirían Víctor Manuel y Ana Belén y que fue un éxito y poco a poco se gestó su primer disco, "Golosinas".

Ocho álbumes han seguido a aquel primero con el que se presentó este cantautor que ya no se desespera cuando tiene problemas para crear una nueva canción: "No creo en el limón que se exprime, creo en el trabajo".