miércoles, mayo 26, 2010

Liuba María Hevia: “El amor tiene misterios tremendos”

25 Mayo 2010





Liuba María Hevia y Amaury Pérez, en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Peti

Amaury Pérez: Muy buenas noches, estamos en “Con 2 que se quieran”, en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, el barrio de Lezama Lima, en los legendarios Estudios de Sonido del ICAIC.

Hoy me acompaña, nos acompaña, la más importante cantautora cubana de los últimos 50 años. Es una mujer dulce, bella, extraordinariamente femenina, una amiga a quien adoro, que hace canciones para los niños, desde los niños y llega a los adultos. Mi amiga querida, mi adorada princesa, Liuba María Hevia.

Bienvenida Liuba querida, gracias por aceptar venir a estar conmigo un ratico y con los televidentes.

¿Por qué privas al público de la Liuba del humor agudo, sarcástico, burlón, salvaje, esa Liuba que sólo estás dejando para los amigos y que el público no conoce?

Liuba Mª Hevia: Si tú supieras, eso es algo que me han dicho varios amigos que me quieren muchísimo. Eso aflora, a veces, en momentitos cuando hago conciertos muy personales, en el concierto de los 25 años, por ejemplo, que hago cuentos, hablo un poco de la familia. Pero es que como que no tengo fin. Cuando empiezo a jugar, me tengo pánico, cuando se me sale esa niña traviesa, no sé cómo la voy a controlar. Pero además, Amaury, yo creo, y supongo que tú lo sepas, que eres amigo de años; yo soy una mujer muy tímida… ¿Tú no lo piensas? ¿Tienes dudas?

Amaury Pérez: A veces, a veces.

Liuba Mª Hevia: Todo, al final, es para esconder esa timidez. Yo no sé si tú recuerdas que yo estaba en tu casa una vez y llegó Eusebio Leal, que ya yo conocía, y me empecé a esconder detrás de la columna, llegó un momento en que Eusebio dijo: ¿Y a Lubita qué le pasa?

Igual pasó un día en que llegó Silvio Rodríguez, o sea, ese punto de contacto con personas que yo quiero, o con una cámara que sé además lo que eso implica: que te va a ver mucha gente, me aterra.

Le tengo pánico a esa otra Liuba que no tiene fin, que es como una pelota brincando que no para.

Amaury Pérez: Cuando ella llegó al estudio hoy, me dijo: “a mí no me hagas preguntas de pensamiento porque yo soy fragancia” (risas).

Liuba Mª Hevia: Y dile que yo la quiero (risas).

Amaury Pérez: Pero tú dijiste que eras tímida, la timidez a veces es consustancial al hecho de las personas que son del campo. Mucha gente piensa que tú eres del campo.

Liuba Mª Hevia: Yo creo que de alguna manera lo soy, porque mi mamá era una guajira de Matanzas, mi papá de Santa Clara, y la conducta de ambos es de gente de campo, que heredé yo también.

Amaury Pérez: Pero tú no eres del campo.

Liuba Mª Hevia: No, pero tengo mucho de ellos, yo escuché música guajira desde niña y tengo que ver con esas cosas y tengo salidas que tenían ellos, rasgos de su personalidad que me han marcado, esa timidez también, esa cosa recogida, guajira, yo la tengo también por ellos, seguramente.

Amaury Pérez: ¿Y dónde tú naciste?

Liuba Mª Hevia: Yo nací aquí en La Habana.

Amaury Pérez: ¿En qué parte?

Liuba Mª Hevia: En Maternidad de Marianao, el 14 de diciembre de 1964, un lunes, pero soy muy apegada a las cosas del campo, y precisamente por hacer canciones vinculadas al mundo del campo: las guajiras, las tonadas, muchas personas piensan que soy del campo, lo soy de raíz, pero nací en La Habana.

Amaury Pérez: Sí, pero sacaron a la niña de maternidad de Marianao y la llevaron ¿adónde?

Liuba Mª Hevia: Al Cerro, a la casa de mis abuelos paternos, una casa inmensa, donde vivían muchos tíos con sus hijos, tenía muchos primos, vivíamos en una zona aisladita de la casa, en el garaje y fui una niña muy feliz, aunque viví cosas muy fuertes porque soy hija de padres divorciados. Fui una niña muy enfermiza, siempre estaba enferma; yo recuerdo mi infancia correteando en los hospitales, siempre estaba enferma de la garganta. Entre los hospitales, los teatros y el Malecón recuerdo mi infancia y creo que fue muy feliz.

Amaury Pérez: ¿Y ya cuando niña tú cantabas, te gustaba cantar?

Liuba Mª Hevia: Sí, me gustaba cantar desde niñita y casi todos los juegos estaban vinculados a la música, jugábamos a los cantantes, o si jugábamos a los pistoleros siempre había un pistolero que cantaba, todo tenía que ver con la música.

Amaury Pérez: ¿Y qué cantabas?

Liuba Mª Hevia: Lo que estuviera en la radio, yo me sé todas las canciones del mundo; desde una canción de los Fórmula V, hasta Marisol, Nino Bravo, lo que fuera, lo que estuviera en la radio. Las canciones infantiles; mi mamá siempre me ponía canciones infantiles, me las sabía todas.

Amaury Pérez: ¿Es lo que te lleva a lo largo de tu ya extensa carrera a cantar canciones para los niños?. ¿Fueron útiles esas canciones de niños para ti?

Liuba Mª Hevia: Sí, si lo fueron, yo nací en el 64, y recuerdo en mi infancia que había muchos programas de televisión y de radio, muy buenos donde aparecían canciones infantiles muy buenas, sobre todo de María Elena Walsh, de Gabilondo Soler, de Teresita Fernández y otros autores también, cubanos y eran cantadas no sólo por los que las componían, por Teresita, o por algún otro autor, sino por actores de la televisión. Había muchos actores que destinaban su trabajo a los niños y eso me marcó.

Amaury Pérez: Estaban también Celia Torriente, Enriqueta Almanza, muchas personas que escribían y cantaban.

Liuba Mª Hevia: …Edwin Fernández, Consuelito, tu mamá, muchas personas, muchos actores dedicaban una buena parte de su trabajo a los niños y eso era muy rico, ¿no? Eso sería bueno que se recuperara.

Amaury Pérez: ¿Con qué hermanos te criaste?, porque tienes varios.

Liuba Mª Hevia: Bueno, con todos. Yo tengo dos hermanos por parte de mamá y papá. Mi hermana mayor, Elsita, que era una niña fantástica en la escuela, era la que alegraba a mi mamá en las reuniones de padres, después venía yo que era la que atormentaba a mi pobre madre en las reuniones y después mi hermano Pepe que la atormentaba todavía más, los cuentos de Pepe son tremendos. Y por parte de papá tengo dos hermanos que quiero mucho, Danay y el Chino, que son también artistas y que quiero mucho, aunque seamos hijos de diferentes mamás, son personas que yo adoro, además adoro a su mamá también, a Elba, que es una persona muy especial para mí.

Amaury Pérez: Tú debutaste, al menos, yo te vi por primera vez en Todo el mundo canta. ¿Es cierto?

Liuba Mª Hevia: Es cierto, la de la carita redonda era yo.

Amaury Pérez: Tú cantabas una canción que hizo a todo el mundo pensar que tenías un niño, ¿qué canción era?

Liuba Mª Hevia: En realidad no fue en Todo el mundo canta donde yo canté Mi niña imaginada, fue posteriormente.

Yo canté una canción que decía: “Canción de un orador de poesía, canción a una sonrisa compartida. Canción a un pensador que se aproxima”. Que seguramente se parecía a todas las tuyas, a las de Silvio, a muchas canciones que me marcaron a mí. Eso fue realmente lo que yo canté en la competencia anual y en otro momento canté una canción de Alberto Cortéz, canté canciones de Atahualpa Yupanqui, canté canciones de Chabuca Granda, yo siempre he sido una enamorada de la música latinoamericana y de la trova en general también, pero la canción Mi niña imaginada viene un poquito después con un video, que salió, digamos que demasiado.

Amaury Pérez: ¿En qué lugar quedaste en el concurso?

Liuba Mª Hevia: No tuve ningún lugar, estuve además muy mal en la competencia, pero me sirvió de mucho.

Amaury Pérez: ¿Por qué, estabas nerviosa? Porque tú cantas muy bien y cantabas muy bien también esa época.

Liuba Mª Hevia: No, estuve espantosa el día de la competencia.

Amaury Pérez: Y esos concursos que se han perdido, ¿crees que son útiles, que promueven a la gente?

Liuba Mª Hevia: Yo creo que sí, pero también va en la persona que participa en el concurso, en que tome conciencia de lo que está pasando y no se crea cosas si le va bien un día. Porque, por ejemplo, yo fui ganadora hasta la trimestral, la semestral, y el último día no estuve bien.

Esta es una carrera que es de todos los días. A mí me sirvió mucho para prestarle más atención a mi trabajo, para ser más obsesiva con él y para demostrarle también a mi familia que podía ser no muy mala haciéndolo. En mi familia no había algún precedente artístico, yo soy la primera que, digamos, empieza a hacer un trabajo que se ve. Después vienen mis hermanitos, que estudiaron en la Escuela Nacional de Arte. Bueno, y mi hermana también que fue la primera en cantar, pero la primera que estuvo frente a una cámara de televisión fui yo.

Amaury Pérez: ¿Y cómo se sintió la jovencita Liuba que pierde?

Liuba Mª Hevia: Desafortunadamente daba mucha tristeza porque había estado muy bien antes, o sea, todo había salido muy bien hasta ese último día. Y ahí fue donde decidí estudiar música, bueno, hice nivel elemental, después hice nivel medio; soy muy mala en la teoría de la música, soy muy mala, tengo que estar; fa, sol, sol, mi, sol, la, fa. Soy muy mala, tengo que contar con los dedos, no soy amante de la teoría, pero me sirvió de mucho estudiar y tuve maestros fantásticos y te puedo citar a una, que fue Argelia Fragoso mi profesora de canto. Es una lástima que no viva aquí, porque si no, estuviera obligada a seguir dándome clases. Me encantaría tener un maestro de canto.

Amaury Pérez: De alguna manera Argelita vive siempre aquí, viene y da vueltas.

Liuba Mª Hevia: Si, lo que no he podido lograr es que me dé una clase.

Amaury Pérez: Bueno, ya tú estás al nivel de Argelita, claro es una opinión absolutamente mía.

Liuba Mª Hevia: ¡Qué va, Amaury!

Amaury Pérez: ¿Cuándo llegas al Conjunto Artístico de las FAR? Y ¿qué era el Conjunto Artístico de las FAR?

Liuba Mª Hevia: Yo llego al Conjunto Artístico de las FAR en los años 80 y era una empresa que tenía la misión de llevar arte donde estuvieran cubanos, militares cubanos, fuera y dentro del país. Jóvenes de la EJT, personas cumpliendo misión en Angola, Etiopía, de hecho yo tuve diez visitas, cinco a Nicaragua, cuatro a Etiopía y una a Angola, cosa que me marcó muchísimo como ser humano en todos los sentidos.

Trabajé con músicos extraordinarios, con cantantes fabulosas como Raquel Hernández, Flora Mazorra, trío Guitarras Cubanas, la orquesta Sonoridad, trabajé con los artistas, los bailarines fabulosos que había en el Conjunto Artístico de las FAR.

Conocí artistas plásticos tremendos, fue una experiencia muy buena. Y ese concepto de espectáculo que fui imaginándome luego, realmente nació con esas vivencias del Conjunto Artístico de las FAR. Le debo muchísimo a ese trabajo.

Amaury Pérez: ¿Y tus primeras canciones? ¿Cuándo surgen?

Liuba Mª Hevia: Mis primeras canciones surgen en la secundaria.

Amaury Pérez: ¿Te acuerdas de algún pedacito?

Liuba Mª Hevia: Ay, sí, pero no soy capaz de decirlo, un pedacito, pero no soy capaz.

Amaury Pérez: Bueno, un pedacito.

Liuba Mª Hevia: Ay, no me hagas eso, Amaury, pero ¿cómo que un pedacito?

Amaury Pérez: Un pedacito, eras la niña que está en la secundaria, un pedacito.

Liuba Mª Hevia: ¡Qué horror!

Amaury Pérez: ¡Una línea!

Liuba Mª Hevia: No te voy a lanzar una línea como diría un amante del béisbol, deja ver qué te puedo decir: ¿Dónde estás amor de adolescencia? / ¿Dónde estás amor de mis ciudades? ¡Ya, una línea!

Amaury Pérez: Pero eso está muy bonito.

Liuba Mª Hevia: Muy bonito pero lo otro no tanto, hay falta de coherencia, no sé, esas tienen el encanto de la ingenuidad.

Amaury Pérez: Pero ¿y las primeras canciones que tú consideraste…?

Liuba Mª Hevia: …Fueron bastante después.

Amaury Pérez: Sí, está bien, bastante después, pero, por ejemplo, ¿cuáles eran?, ¿cuándo de atreviste a pararte en un escenario y decir; voy a cantar mis canciones y las voy a cantar sin ningún tipo de vergüenza?

Liuba Mª Hevia: Un poquito después, en la escuela también.

Amaury Pérez: ¿Y cuándo empiezas a hacer canciones para los niños?

Liuba Mª Hevia: A mí me gustaba, en las descargas y en los encuentros con amigos, me gustaba recordar canciones de Maria Elena Walsh, a veces amanezco, y eso me pasa hace muchos años, escuchando los discos de María Elena Walsh.

En realidad lo que las personas conocen de mí, con el mundo de los niños, es la canción Mi niña imaginada que decías tú, que no es exactamente una canción infantil, no la considero una canción infantil.

Es una canción que expresa esa conmoción ante el mundo de la infancia, ese estremecimiento ante los niños, pero no es una canción para los niños precisamente. Creo que yo soy más bien una intérprete de canciones infantiles porque lo que canto son las canciones que escribió Ada, letra y música…

Amaury Pérez: …Ada Elba Pérez.

Liuba Mª Hevia: …Ella era más conocida como poeta, tenía varias publicaciones, era una joven que se destacaba mucho por su inteligencia, por su talento, y no la conocía mucha gente como trovadora. De hecho yo conocí a Ada en una exposición de Olimpia Ortiz, una gran artista plástica y ahí Ada estaba tocando la guitarra. Canciones como “Señor arcoiris”, “Ana la campana”, “El Cangrejo Alejo”, el “Trencito y la hormiga”, “El Vendedor de asombros”, todas esas canciones son de Ada, ¿qué ocurre? que cuando Ada fallece dejó un cassette con algunos fragmentos de canciones como “Caracolillo de coral”, que tuve la dicha de compartir contigo en un disco. “Estela granito de canela” y “Travesía mágica”, que es la Calabacita. En Estela, por ejemplo, ella dejó grabada: “Estela es un granito de canela / que no quiere, que no quiere / caer en la cazuela”. Y ¿qué hago yo? Se escapó por la ventana / con comino, con laurel / con orégano y su amigo pimentón.

Yo hago letra y música, pero a modo de continuidad, algo que no te sé explicar cómo salió, no te lo sé explicar porque continuar un trabajo que alguien tiene insinuado me parece que es algo complicado. Pero el amor tiene misterios tremendos.

Si yo no te digo dónde están los empates, tú no puedes imaginarte dónde están, en “Travesía mágica”, ella hizo toda la primera parte, yo lo que hago es continuar la segunda, como ves no tiene estribillo, es una canción que es A, B.

Amaury Pérez: Bueno, ese humanismo tuyo, eso que la gente no sabe porque no se publicita demasiado, y tú eres una mujer muy discreta, siempre lo has sido. Tú vas a los hospitales, cantas para los niños que están enfermos, enfermos terminales, que la gente muchas veces le tiene miedo ir a esos hospitales, asilos de ancianos, como vas a ver a Eloína, la viuda del Indio Naborí. Siempre preocupada de la enfermedad, del padecimiento, del dolor, de la soledad de tanta gente. ¿Tú piensas que esa vocación samaritana tuya proviene también de aquella muerte de Ada Elba tan temprana o viene de haber sido una hija de un padre que no estuvo en los primeros tiempos de formación de una niña?

Liuba Mª Hevia: Yo creo que es una especie de vocación, digamos, que se fue forjando desde la infancia. Mi abuela materna era una mujer con una candidez extraordinaria, con una voz de ángel que yo nunca olvido. Todos los días me acuerdo de mi abuela María. Y recuerdo, estando en casa de mi abuela, que siempre me decía: mira, ese arroz con leche, llévaselo a un vecino, a aquel viejito, o llévale a Josefa, o sea, ese placer, esa satisfacción cuando ayudas a los demás, a los viejitos, a la gente, yo creo que empezó desde la infancia con mi abuela.

Conocer a Ada, que es una mujer tan grande, una mujer con un espíritu tremendo, con una sensibilidad extraordinaria, a la que le importaban los demás también y los trabajos sociales, empezaron con ella, en el Hospital Fructuoso Rodríguez, por ejemplo.

Creo que fueron muchos poquitos que me fueron llevando a lugares y me fueron marcando una manera de pensar. Muchos me hablan de eso que hago yo, pero lo que la gente no se imagina es lo que me llevo yo de esos lugares, la sensación de paz, de armonía que experimenta mi espíritu cuando yo salgo de esos lugares, porque hay una cosa que me decía mi madre que me acompañó muchas veces a todos esos lugares, me decía: es que lo más lindo de esto es que nosotros pudiéramos estar donde están ellos ahora mismo. Y así mismo es la vida. Es verdad que podíamos haber estado en la cama, o en la silla cuidando al niño que está enfermo.

Amaury Pérez: Pero cualquiera que te está viendo ahora en televisión en esta entrevista puede decir, por el tono en que has estado hablando, estás hablando en tonos menores ¿quiere decir que Liuba es una mujer triste?

Liuba Mª Hevia: No, no, no lo creo, hay matices de tristeza, pero no creo que sea una mujer triste, pero conozco la tristeza. Que sí, le vi los ojos a la muerte por primera vez, yo tenía 27 años, Ada tenía 30 y quedamos en vernos en la noche todos, el grupo, nos íbamos a reunir para festejar en casa de Teresita Fernández, precisamente y lo último que recuerdo es: nos vemos más tarde. Y por primera vez viví ese impacto. Con mi abuela fue muy fuerte, yo tenía 16 años cuando la perdí, mi abuela materna, pero también tuve el consuelo de que mi abuela era mayor, estaba enfermita.

Con Ada fue un impacto muy violento, esa impotencia, ¿cómo es posible?, una mujer con 30 años, con tantos planes, con tanto talento, con tanta bondad, con tanto para dar, ¿Cómo es posible que esto ocurra?, te sientes… puede sonar pretencioso, pero yo hasta discutí con la muerte. Pero llegué a un punto en que dije: yo tengo que asumir otra vida y la forma que tengo, ínfima, de hacerlo por Ada, es que los niños conozcan sus canciones, que la gente sepa quién era Ada y eso lo puedo hacer yo a través de mi trabajo. Y es lo que he tratado de hacer todos los días de mi vida.

Cuando estoy haciendo un acto de bondad, cuando estoy compartiendo con los niños, con los viejitos que están enfermos, estoy con Ada también y eso para mí es maravilloso.

Amaury Pérez: Hablaste de Teresita Fernández, tú has sido como una hija para Teresita. Has sido el ángel custodio de Teresita, yo puedo dar fe de eso. ¿Cuántas veces no te he llamado? ¿Cuántas veces no te he invitado a una fiesta, a una reunión? Ven Liuba, para acá, como yo me pongo de imperativo contigo, ven Liuba y tú me dices: no puedo ir porque quedé en ir a ver a Teresita, llevarle esta medicina a Teresita. ¿Qué significa Teresita Fernández para ti?

Liuba Mª Hevia: Fíjate que me emociono de que me preguntes. Yo la quiero muchísimo y me parece extraordinario que nazcan personas para dar tanto amor como Teresita. Ella, a veces, me dice que está triste, que no tiene hijos y yo le digo: bueno, no tienes hijos, pero tienes canciones, has dado canciones que son como hijos, ¿Quien ha abrazado a tantos niños en este país?, tienes muchos motivos para ser una mujer feliz, Teresita, le digo.

Amaury Pérez: ¿Cuánto perjudica el trabajo para niños, que la gente te reconozca cuando haces el trabajo para adultos, canciones para adultos? ¿Tú sientes que te perjudica, que te encasilla?

Liuba Mª Hevia: El trabajo para niños, cuando logras realmente calar en una zona especial, es contundente. Desde el punto de vista familiar, se queda en un rincón espiritual tan fuerte, que por ejemplo, te puedo decir, de María Elena Walsh y Teresita Fernández, por hacer ese trabajo tan estremecedor, muchas personas se han perdido, digamos, las canciones llamadas para adultos. A mí me cuesta mucho eso de para adultos…

Amaury Pérez: …”Ausencia” es una canción que no asimilarían los niños.

Liuba Mª Hevia: …Exactamente, “Barco quieto” que sería una canción de María Elena Walsh que está reflexionando sobre las relaciones. En fin, yo creo que sí es un riesgo. Una vez hablábamos sobre esto, incluso con Silvio, creo que es un riesgo, porque quizás la gente no tome en cuenta la otra parte del trabajo o piense que es menor, o quizás lo sea, pero yo creo que vale la pena.

Vale la pena que sea menos visible y menos tomado en cuenta lo otro cuando uno tiene la satisfacción de hacer felices a los niños.

Amaury Pérez: Liuba, hay veces que tú llegas por la mañana a mi casa a llevar un disco o a llevarte un disco.

Liuba Mª Hevia: ¡Que casi siempre devuelvo!

Amaury Pérez: Liuba es de las pocas personas que devuelve libros y discos y películas. El que no te ha devuelto una película soy yo.

Liuba Mª Hevia: Viste, qué bueno que te acordaste.

Amaury Pérez: Y siempre cuando tú llegas por la mañana yo te pregunto: ¿dormiste bien? Y siempre me respondes: no, yo no dormí bien. ¿Tú duermes?

Liuba Mª Hevia: Yo duermo muy poco.

Amaury Pérez: ¿Muy poco, cuánto?

Liuba Mª Hevia: A veces logro dormir seis horas, siete horas, pero a veces no es seguido, tengo que tomarme una pastillita. Me pasa como a algunos colegas.

Amaury Pérez: Porque yo tomo pastillas para dormir, ¡somos maracas humanas!

Liuba Mª Hevia: Tengo que tomarme pastillitas también para dormir, sí, es verdad, y si estoy trabajando peor, porque la música o las ideas no me dejan descansar, es como un leit motiv, una repetición que realmente no me deja descansar, que también es delicioso, tiene sus encantos. Me pasa eso.

Amaury Pérez: Pero tú eres obsesiva, perfeccionista con el trabajo, con los afectos. Cuando quieres a alguien no paras de celebrar a esa persona y cuando alguna vez alguien te ha hecho mal, tú, no odias, pero resuelves esa ira que te provoca esa traición de una amiga, de un amigo, la resuelves burlándote.

Liuba Mª Hevia: Pero burlándome casi siempre de mí, por haber creído.

Amaury Pérez: ¿Qué siente una persona, cuando alguien a quien uno le ha entregado su vida -quizás suena cursi- su corazón, su piel, te traiciona?

Liuba Mª Hevia: Pena de esa persona, al final, pero bueno, somos hijos del dolor, del amor, de la traición. No creo que sea especialista en eso, no me ha pasado mucho, por suerte. Pero sí le he visto también un poquito los ojos, aunque me ha pestañado de lejos.

Amaury Pérez: ¡Y con grandes pestañas!

Liuba Mª Hevia: ¡Y levantando las cejas!

Amaury Pérez: Pero tú no eres una mujer de rencores…

Liuba Mª Hevia: No, no, si yo me quedo fría de cómo se me olvidan las cosas. A veces me tienen que recordar cosas así, digo: ay, qué bueno que yo ni me acordaba de eso, no me acordaba, ¡qué bueno! ¿no?, parece que tengo una especie de defensa inconsciente allí, un borrador, que no es la bandeja de reciclaje, no he tratado de borrar la bandeja y solita se borra.

Amaury Pérez: ¡A la papelera!

Liuba Mª Hevia: ¡La papelera, vacía la papelera!

Amaury Pérez: Te he visto en el estudio, he estado contigo en el estudio, hemos cantado juntos en un par de discos, y veo que eres perfeccionista hasta el delirio. ¿Tú crees que el trabajo salva, salva de la tristeza, salva de malos humores, salva de traiciones?

Liuba Mª Hevia: Estoy convencidísima. Yo he estado en momentos críticos y he podido sobrevivir gracias a mi trabajo, te lo puedo decir así, en momentos de mi vida tremendos.

Amaury Pérez: Quisiera pasar a otra cosa, estas entrevistas son verdaderamente locas. Cuando te veo respirar profundo, digo, bueno, voy a otro tema. Tu último disco se llama Puertas. ¿Por qué se llama Puertas?

Liuba Mª Hevia: Se llama Puertas por una canción.

Amaury Pérez: ¿Es el título de la canción que más te gustó o el disco abre puertas a determinadas cosas?

Liuba Mª Hevia: Por eso, porque presiento que el disco abre puertas, porque estoy viviendo una etapa diferente en mi vida, porque he cumplido más años, porque me hago las mismas preguntas y otras más. La canción, el detonante de la canción fue, digamos, una mirada indiscreta al mundo del Derecho. Conocí a tres amigas fiscales que se quieren mucho y asistí a varios debates sobre verdades, verdades que son tan relativas y que tienen tantos matices, tantas compuertas. Y me gustó mucho viéndola (la puerta) como símbolo del disco, como tema gráfico, porque las puertas simbolizan tantas cosas. Por una puerta llegamos, por una puerta nos vamos.

Cuántas puertas dejamos entreabiertas, aparentemente al descuido, cuántas puertas clausuramos, cuántas puertas abrimos siempre y cuántas puertas derribamos. Y un poco es eso, ¿no?

Amaury Pérez: Y está la canción Tristeza, hoy la estaba escuchando antes de venir para el programa: “Dime tristeza si en tu montura / cabalga siempre la soledad / si eres escarcha, si eres la bruma / si llevas presa la libertad”.

La canción tiene un texto exquisito, y una melodía sobrecogedora, la cantas a dúo con Ana Belén, pero me dices que no conoces a Ana Belén y parece que han grabado el dúo juntas y que son amigas de toda la vida, por la relación tan extraordinaria que se establece. ¿Ella puso su voz en España?

Liuba Mª Hevia: Ella puso su voz en España.

Amaury Pérez: Pero tú no estabas vigilando su puesta de voz.

Liuba Mª Hevia: Lo extraordinario de todo esto es, primero, que cuando yo escuché la voz de Ana dije: ¡qué maravilla, le estoy haciendo un regalo a mi madre, a quien le tengo dedicado este disco!, ese tema mi mamá lo pudo escuchar, lo escuchó sin mi voz, pero escuchó la voz de Ana y yo creo que la voz femenina que más se ha escuchado en mi casa, en mi adolescencia, en mi juventud, fue la voz de Ana Belén, creo que fue la banda sonora de la familia.

Amaury Pérez: Es que tiene una voz tan bella como la tuya.

Liuba Mª Hevia: ¡Qué va, de la mía a la de Ana Belén!

Amaury Pérez: La tuya también, Liuba.

Liuba Mª Hevia: La voz de Ana no se parece a ninguna, ¡es una cosa..!. Fue una delicia. Ana me mandó varias preguntas y se quedó inquieta con la yagruma, la imagen de “tristeza, nido de la yagruma”, hasta el punto que un músico de cabecera de Ana, un músico de toda la vida de Ana, que se llama Mariano, que es un gran amigo, cuando vino aquí a Cuba se llevó una yagruma y se la regaló a Ana.

Amaury Pérez: ¿Porque ella no conocía la yagruma?

Liuba Mª Hevia: No conocía la yagruma.

Amaury Pérez: Bueno, tendré que decir el texto completo. Ya dije el primer verso; “Tristeza, escarcha, tristeza bruma / tristeza nido de la yagruma/ letal suspiro de las alturas / salva el imperio de la locura…

“Dime tristeza si tus pupilas / son el espejo de esta ciudad / si ya no escampas, si me adivinas / si eres el precio de la verdad.

“Tristeza escarcha, tristeza bruma / tristeza nido de la yagruma / sal de mis labios / tristeza muda, tristeza nido de la yagruma / letal suspiro de las alturas / salva el imperio de la locura.

“Dime tristeza si en tu montura / cabalga el sueño / dime tristeza si en tu montura / cabalga el sueño que se nos va”.

Este es un texto como para publicarlo solo, con música, con Ana Belén, sin ella, yo creo que es una de las grandes canciones que integran tu último disco.

Liuba Mª Hevia: Yo agradezco mucho el motivo de la canción y le dedico esta canción a Fernando Pérez en mi disco, porque esa canción fue motivada en la premier de Suite Habana.

Amaury Pérez: Cuando llegaste a la casa me dijiste: ¡cómo he llorado!

Liuba Mª Hevia: Yo estuve una semana llorando, pensaba, qué capacidad tiene este hombre de con ese amor intenso, con esa coherencia que lo distingue como creador, tocar tanto fondo, estremecer tanto, a veces sin palabras.

“Sal de mis labios tristeza muda”, esa línea es tuya. Tristeza muda fue una frase que me sugeriste tú en tu casa, a lo mejor te olvidaste, pero yo no. Tristeza muda. Yo te estaba hablando del silencio que había en el cine y todo lo que estaba pasando y tú me dijiste: entonces cuando repitas, di tristeza muda ¿te acuerdas que yo lo copié?

Amaury Pérez: No, no me acuerdo.

Liuba Mª Hevia: Pues mira ¿qué te parece?

Amaury Pérez: No me acuerdo y ¡qué bueno que se me olvidó!.

Liuba Mª Hevia: Esa línea…

Amaury Pérez: …O qué bueno que me lo recuerdas, porque a lo mejor lo hubiera utilizado en una canción mía y hubiera sido un plagio (risas).

Hay una canción en el disco que es una canción muy importante y antes del programa te pregunté si querías hablar de tu mamá, de Elsa, tan querida y tú me dijiste que sí, que sí querías y yo me permití traer las líneas que tú escribiste para presentar la canción “Se busca”, que es una canción que a nosotros que conocimos a Elsa nos encanta, a mi esposa le gusta mucho.

Yo me voy a permitir leerlo, es un poco extenso, pero quiero que ustedes sepan lo que Liuba escribió porque vamos a hablar de Elsa:

“Tres notas me asaltaron apenas un mes después de ver por última vez a mi madre. Esas tres notas: sol-re-sol resonaban con tres obstinada sílabas; se-bus-ca. Misteriosamente esta sensación me remontó a aquellos años que siendo muy niña y sentada en sus rodillas saboreaba su lectura del cuento de Cenicienta.

También esta vez, como en aquella historia infantil, justo a las 12 de la noche, atenta la ciudad, la realidad se impone. Mi madre no está, la cocina es un desierto y el teléfono ya no me acerca su voz.

Fueron esas tres notas las que me acompañaron apoderándose de aquellas horas de incertidumbre. Me impedían el sueño y resonaban imágenes de mis primeros años donde me sentí gigante y segura de su mano.

Se busca, (la canción) es una denuncia a la injusticia de la muerte, es un portazo, un grito de dolor, pero también es una puerta que se resiste a los cerrojos, un canto a la vida. A la vida de una mujer inmensa que defendió la virtud y la utilidad y se entregó a los demás sencillamente.

Ella es mi mayor orgullo, se llama Elsa Jorge, una guajira auténtica, culpable del privilegio de este viaje” (fin de la cita).

Háblame de tu madre.

Liuba Mª Hevia: Tener de madre una guajira, una guajira ruda, una mujer…! Ella hablaba con dichos. Mi madre era muy guajira y hablaba con dichos. Cuando iba a hablar de alguien que trabajaba mucho decía: no se le mueren los puercos en la barriga, así era ella, una mujer de mucha intensidad, de una palabra aguda, incluso dura, con un sentido del humor profundo, irónico. Un sobrenombre de mi mamá podía acompañarte toda la vida. Por ejemplo, te voy a decir algunos míos: “Hija, tú eres guitarra y bandoneón”. Es que no soy muy dada a las labores domésticas y esa era una manera de decirme que no trabajaba mucho. Otra cosa que me decía muy buena es: “eres una fiera para el descanso”, eso es buenísimo, es terrible. Ella decía que mi cocina era una ferretería, porque a mí me encanta fregar, pero no sé cocinar, entonces lo que hay es plástico y hierro sin usar, es todo lo que hay, metal, plástico, cosas de cristal.

Era una mujer extraordinaria, una mujer que vivió para los demás, una madre fuera de serie me tocó, la verdad que fui privilegiada; tuve la dicha de compartir tantas cosas con ella gracias a mi trabajo. ¡Cómo no voy a bendecir cada día mi trabajo! Y la oportunidad de hacer lo que me gusta, ¡cuánta gente hay con talento en el mundo y no pueden hacer lo que les gusta! Yo he tenido ese privilegio. De montarme en una guagua y hacer una gira nacional con mi madre y verla con un mapita y con un diario preguntando cuando para: señor, ¿cómo se llama este pueblo? Tal lugar y ponerlo, ir feliz recordando los lugares donde ella fue a alfabetizar, regresar a esos lugares, yo le regalé muchas satisfacciones, lo que pasa es que el amor es egoísta y uno quiere siempre más. Me hubiera gustado que viviera más, me hubiera gustado, merecía vivir más. Mi mamá muere con 68 años. Estuvo estudiando, leyendo hasta sus últimos días. Hizo hasta la Universidad del Adulto Mayor, me acuerdo que una amiga le pasó en computadora la tesis. Hacía sus ejercicios por la mañana con sus amigas, atendía escuelas. Hacía muchas cosas útiles y buenas. Me gustaba verla con su jaba buscando los mandados, discutiendo en el agro. Me gustaba esa mamá que yo tenía, me gustaba su manera de pensar, su empecinamiento amoroso con cosas en las que creía.

Esa era mi mamá, una mujer cómplice de tantas cosas, yo con mi mamá tenía una complicidad que nada más tenía que mirarla. Me tocó eso.

Amaury Pérez: Bueno, no era, en realidad es. ¿Y le gustaba cuando cantabas tangos, porque tú cantas tangos?

Liuba Mª Hevia: Le encantaba, fíjate, pero mis canciones no me las halagaba mucho, era muy aguantada en eso, o sea, a mi mamá yo le cantaba una canción nueva y me decía: ah, qué bueno mi hija, ella no me decía: está buenísima, como otras madres le hacen a sus hijos: ¡Excelente, buenísimo! No, no, no, mi mamá siempre era: ¿tú te estudiaste bien todo? Y, mi’ja, ¿tú sabes, eso estará bien?, mi’ja, ¿tú le preguntaste, por ejemplo, a José María, tú le dijiste a Amaury?, ¿Y cuéntame, qué dijo Sara? Eso era muy importante para ella. Era muy simpática. Mi mamá era muy simpática, tenía unas salidas tremendas.

Amaury Pérez: Y ella pudo disfrutar además el hecho de que llegaste a convertirte en una artista popular, célebre y todo eso, me imagino que en lo profundo aunque no te lo dijera, lo disfrutaba. Pero la pregunta entonces a la que yo me iría en este momento es: ¿cómo se lleva el peso de ser considerada por mí y por muchos, la más importante cantautora que ha dado la historia de la música cubana?

Hemos tenido grandes cantautoras; a ver, desde María Teresa Vera, hemos pasado por Marta Valdés, Sara González, la misma Teresita Fernández, pero hay mucha gente que considera que tú eres la más importante cantautora de la historia de la música cubana.

Liuba Mª Hevia: ¡Uf, que va!, sería una creída si pensara así, la verdad. Qué va, si yo miro al lado y veo las barbaridades que han hecho las grandes mujeres, mujeres y hombres de este país, qué va, para nada.

Amaury Pérez: Yo estaba hablando de mujeres. Quizás por la dedicación, tú has sido muy dedicada.

Liuba Mª Hevia: Sí, es verdad, quizás se marque porque yo soy muy obsesiva con mi trabajo como lo eres tú.

Amaury Pérez: Bueno, pero yo no soy cantautora (risas).

Liuba Mª Hevia: Bueno, creo que no (risas).

Amaury Pérez: Sería mucho más bonito (risas).

Liuba Mª Hevia: No, ¡hubiera sido terrible! (risas).

Amaury Pérez: ¡Habría sido terrible, hubiera sido la cantautora más fea de la historia de la música cubana! (risas).

Liuba Mª Hevia: Mentira, mentira, no, Amaury, en realidad yo trato de hacer lo mejor que puedo mi trabajo, como todo el mundo y vivo agradecida de todas las cosas que he vivido. Pero una Teresita Fernández, una Marta Valdés, monstruosas creadoras que hay en este país.

Y las tantas desconocidas que yo conozco en las provincias cuando voy, mira, aquí hay una en La Habana fantástica, que se llama Niuska Miniet.

Nada, yo trato de hacer lo mejor que puedo, trabajo y esa es mi vida, no sé y en eso implico a un grupo de personas con la que lo hago posible. Las personas con las que trabajo, son personas que se implican completamente, y cuando ya dejan de estar en esa frecuencia de creación desaparecen de mi entorno porque este medio en que yo me muevo es terrible, ¡estar al lado mío hay que pagarlo caro!

Yo soy obsesiva y la gente obsesiva sufre mucho y hace sufrir a los que están a su lado.

Amaury Pérez: Pero tú eres una artista que está viviendo en este momento, en los últimos años -porque tú no eres una artista del momento- viviendo de una gran popularidad. ¿Tú estás preparada para cuando esa popularidad acabe?, acaba siempre, esos grandes momentos, ese pico…

Liuba Mª Hevia: Yo me imagino… lo que me preocupa es que se acabe el amor o las ganas de trabajar, la sensación de utilidad, creo que eso sería horrible. Pero, Amaury, me has hecho una pregunta increíble porque muchas veces yo he pensado y he dicho: ay, Dios mío, ojala yo tenga la humildad, la sabiduría, el sentido común o la suerte de tener buenos amigos al lado para que me ayuden a retirarme cuando me corresponda.

Porque cuando uno se esfuerza tanto y da todo lo que puede dar, hasta dónde pueda, echarlo abajo después por obstinamiento, porque…, sí me da miedo…

Amaury Pérez: …¡Porque hay que seguir, porque el artista muere en el escenario!…

Liuba Mª Hevia: Yo creo que hay artistas que se mueren en el escenario como Chabela Vargas, hay artistas que pueden cantar siempre, que hasta muertos están cantando, pero hay artistas que no quieren salir de la palestra pública y ojalá que a mí, si me ocurre eso…

Yo sufro de casos que veo, de casos que veo y sufro mucho, mucho, porque son personas que me enamoraron y de pronto digo pero ¿cómo es posible que no tengan la fortuna de tener gente a su lado?, ese sentido de decir: déjame parar. Ojalá, ojalá, ojalá me apague. Ojalá me pierda en otro espacio siendo útil, haciendo alguna cosa si voy a vivir… Ojalá pudiera ser útil para poder tener ganas de vivir, fíjate lo que te digo. Pero ojalá no me demore más de lo que deba por respeto a la gente que quise, a la gente que quiero, a todo lo que arrastra mi persona que arrastra millones de amores, de historias.

Amaury Pérez: Bueno, no te voy a poder acompañar en esa decisión.

Liuba Mª Hevia: Quién sabe.

Amaury Pérez: Porque yo ya estoy pa’l retiro (risas).

Liuba Mª Hevia: Ay, ¿qué es eso, Amaury?

Amaury Pérez: Yo te veo siempre tan bonita vestida.

Liuba Mª Hevia: Y tú también.

Amaury Pérez: Tan bonita maquillada, tan bonita arreglada. ¿Tú crees que el desaliño es consustancial a la imagen del trovador?

Liuba Mª Hevia: Yo soy de tu equipo, Amaury, y tú sabes que te lo he dicho siempre. Mira, tú, Amaury Pérez, Nacha Guevara, Alberto Cortez, Joan Manuel Serrat, son mis modelos de artistas en el concepto del espectáculo, yo soy de las que me intereso por el último bombillo, el primero, la luz, la escenografía, todos esos embrujos que tengo se los debo a las visitas que mi madre me regaló a los teatros. A fijarme que había personas diciendo cosas que me interesaban mucho, desde la elegancia, desde el respeto al público, desde el aprovechamiento de todos los misterios que hay y que componen la magia, el arte es magia y hay que ofrecerlo de la mejor manera.

No quiero decir con esto que hay personas que tienen una imagen más sencilla y funcionan muy bien, pero es que están los extremos también de otros que tienen, no una imagen sencilla, sino descuidada y piensan que es una tendencia de modernidad, o sea swing y eso para mí… no me identifico con eso, no lo critico pero no soy partidaria.

Yo soy de las que piensa que no es el adorno por el adorno, es demostrarle a la gente que aquí hay espacio para comunicar cosas desde el respeto.

Amaury Pérez: Eres una mujer muy joven, ¿que opinas de lo que están escuchando los jóvenes?, hay ese criterio paternalista, de que los jóvenes deben escuchar esto, que deben escuchar lo otro, los jóvenes deben cantar esto, o deben cantar lo otro. ¿Qué piensas tú de los cantautores jóvenes cubanos y qué piensas tú de la música que oyen los jóvenes cubanos?

Liuba Mª Hevia: Bueno, la música cubana y los jóvenes cubanos… Es la música de este mundo que es un desastre, entonces está todo, está esa cosa desastrosa, porque el arte es una expresión del mundo en que se vive, es el espejo directo del mundo y están otras cosas también que están un poquito más allá, pero están. O sea, yo pienso que hay de todo y que uno tiene que escuchar de todo. Yo no sé dar consejos, yo no creo que tengo autoridad para ello, pero…

Amaury Pérez: No, te lo preguntaba porque eres joven, o sea, eres una persona joven hablando de otros jóvenes.

Liuba Mª Hevia: Yo no soy tan joven, tengo 45 años.

Amaury Pérez: Todo el que viene a este programa es muy joven.

Liuba Mª Hevia: Entonces yo tengo 15.

Amaury Pérez: Un poquito menos.

Liuba Mª Hevia: Por ahí.

Amaury Pérez: Bueno, mi última pregunta, quizás la más complicada.

Liuba Mª Hevia: ¡Ay, mi madre!

Amaury Pérez: Yo no te oigo a ti hablar mucho de Cuba en nuestras conversaciones, en tus conciertos. ¿Será porque dentro de esa timidez tuya que te acompaña, dentro de esa Liuba discreta, tú sientes que Cuba eres tú y que no hace falta hablar de uno mismo siempre?

Liuba Mª Hevia: Caramba, no me doy cuenta de eso. Uno habla más de Cuba fuera de Cuba, fíjate. Hay muchas maneras de hablar de Cuba, con canciones, por ejemplo, cuando canto una Habanera, la Habanera es la primera forma que tuvo la cancionística cubana, por ejemplo. No soy una autora dada a contar historias tampoco, soy más bien de símbolos. Creo que los amores se distinguen solos. Soy una mujer que estoy enamorada, que vivo enamorada de mi país, absolutamente enamorada de mi país.

No concibo, me han preguntado muchas veces, me imagino que a ti también, sobre todo cuando viajamos ¿por qué no te has quedado fuera de Cuba? Y siempre he tenido la sensación o casi la certeza de que viviendo en otro lugar no iba a ser una mujer feliz, fíjate, no iba a tener eso que se llama felicidad que uno experimenta, no lo iba a tener, yo creo que mi país está en todo lo que hago, en todo lo que soy, en lo que me propongo todos los días.

Amaury Pérez: Si no te pones brava conmigo, permíteme decirte en público que yo te adoro.

Liuba Mª Hevia: Yo también te quiero muchísimo.

Amaury Pérez: Muchas gracias. Gracias por venir, te quiero mucho.



Liuba María Hevia y Amaury Pérez, en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Peti





Silvia, José María, Kenia, Amaury y Liuba
Liuba María Hevia y Amaury Pérez, en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Peti



Liuba y Yamil Santana, camarógrafo.
Liuba María Hevia y Amaury Pérez, en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Peti


Liuba y Manolito Iglesias, el editor del programa.

Silvio Rodríguez: México "me duele"


25 mayo, 2010
por Rosa Miriam Elizalde
La Jornada. Mexico
Martes 25 de mayo de 2010,

La Habana, 23 de mayo. El próximo domingo 30 de mayo se presenta en Puerto Rico, preámbulo de una gira que lo llevará por varias ciudades de Estados Unidos. Después de 30 años de ausencia en ese país, el cantautor cubano Silvio Rodríguez actuará el 4 de junio en el mítico Carnegie Hall, en Nueva York, que ya vendió todos los boletos para este concierto.

Mientras llega el momento de abordar el avión, no se da respiro: "el oficio requiere de decoro y dedicamos a ensayar todo el tiempo posible", advierte en su blog Segunda Cita, una novedad que siguen con atención los silviomaniacos de medio mundo y que lleva el nombre de su álbum más reciente. Un disco en el que se siente a ese Silvio que le ha dado a la música y a la poesía de la región algo profundo e impagable, una percepción de la naturaleza humana, cierto sentido tangible de la belleza.

Pero no hablamos de la Segunda Cita musical. Hace un paréntesis en su disciplinada rutina diaria, para conversar con La Jornada acerca de la gira que se le viene encima, del poeta salvadoreño Roque Dalton, a quien conoció en La Habana, y aventura algunos "ojalá" para México, "un país al que le debo mucho".

Empezar con los amigos

–¿Es casualidad que su gira comience por Puerto Rico?

–Así nos lo propusieron los organizadores; algunos de ellos son puertorriqueños. A mí no me parece mal empezar por donde tengo tantos amigos.

–¿Por qué el gigantismo informativo contra Cuba, mientras apenas se habla de la huelga de los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico? ¿Por qué Orlando Zapata sí y Filiberto Ojeda no?

–(Noam) Chomsky lo explica: más de 90 por ciento de los medios analógicos y virtuales están en manos de la derecha. Por eso Orlando Zapata sí y Filiberto Ojeda no.

“Es curioso ver cómo en España se lanza una ‘plataforma para democratizar Cuba’ con un día de diferencia de otro show montado por (José María) Aznar. Son acciones coordinadas que, además de hacernos mala propaganda, pretenden reposicionar (destruir) el concepto de izquierda en Europa. No hace mucho un editorial de El País sostenía que la línea fronteriza de la izquierda era la Revolución Cubana, porque apoyar a Cuba se situaba de facto fuera de lo ‘políticamente correcto’. Vienen armando ese muñeco desde hace rato; por eso no es raro que entre los adheridos a la llamada plataforma haya progres históricos que han mordido el anzuelo. Se trata de un paquete que incluye ubicar a (Rodríguez) Zapatero y a Moratinos como izquierda en desuso, con vista a las próximas elecciones, y de paso neutralizar que se revise la ‘posición común’ contra Cuba, que justamente el gobierno de Aznar promovió en la Unión Europea.

"Por su parte, los estudiantes universitarios puertorriqueños ahora mismo escriben una página de la historia de su país. Su lucha por el futuro les inaugura una estatura cívica y los enriquece humanamente. En estos días saldrán canciones donde los ideales y el amor serán lo mismo."

–Sé que están vendidas ya todas las entradas para el Carnegie Hall, en Nueva York. ¿Tendrá otra presentación en esa ciudad? ¿Qué conciertos están confirmados en Estados Unidos?

–Hasta ahora estamos seguros de San Juan, Nueva York y Los Ángeles. Se hacen gestiones en Oakland, Washington y Orlando. Como bien dices, el Carnegie Hall está totalmente vendido. Me han dicho que si se pudiera correr una fecha, posiblemente hagamos un segundo.

–¿Cuán grande es la frontera cultural entre el mundo latinoamericano, que es el suyo, y el anglosajón? ¿Qué deudas tiene su música con la cultura estadunidense?

–Es lógico que un país multinacional tenga una cultura vigorosa. Hace unos días le decía a Billboard que prácticamente toda la música del mundo ha pasado por Estados Unidos. Sea por la razón que sea, eso es un hecho cultural tremendo. Cuba está a 100 kilómetros de esas costas y comparte con Estados Unidos el factor étnico del negro, cosa que nos identifica. Con los países latinoamericanos nos unen otros lazos, pero tenemos más afinidad cultural con los que compartimos el origen africano, como el Caribe, Brasil, Venezuela y otros.

“En mi caso podría escribir largo sobre lo que me ha aportado la música que me ha llegado desde Estados Unidos, que no toda ha sido estadunidense. Para empezar, soy de una familia muy cinéfila, gusto que me inculcaron desde que era niño, en los años 50. Aquella década, además de haber dado infinidad de películas propiamente musicales, fue un momento brillante en la historia de las partituras cinematográficas. Sin esfuerzo me vienen a la mente títulos como Vértigo, Belinda, El mago de Oz, El hombre del brazo de oro, A summer place, Fantasía. Todos son filmes con músicas inolvidables. Si tomamos en cuenta que en aquellos años comenzaba el rock, aparece otra larga lista de películas e intérpretes que se me quedaron grabados. Aquellas impresiones se fundieron al sonido y la música de Cuba, que escuchaba a diario, y todo eso junto conformó al músico que soy.”

–En su último disco Sabina se burla de "la gorda que teme le aborde un somalí". La gorda es Europa. ¿Cómo lo diría Silvio?

–Por ahora prefiero dejarle esa bronca a Joaquín, que lo comenta con más propiedad que yo, que hasta cierto punto soy otro somalí.

La familia de Roque Dalton necesita saber

–Acaba de escribir un poema en el que pregunta dónde están Roque Dalton y su hijo Roquito. ¿Cuándo conoció a Roque? ¿Qué opina del hecho de que dos personajes implicados en la muerte del poeta estén involucrados o formen parte del gobierno de México y de El Salvador*?

–Conocí a Roque, a su esposa y a sus tres hijos a finales de los años 60. A veces visité su apartamento en la calle J, en El Vedado. Durante un tiempo Roque fue presentador de los programas de canciones que hacía Casa de las Américas por televisión. También allí coincidíamos, o en casa de Felicia Cortiñas, donde se reunían los fundadores del primer Caimán Barbudo. De pronto Roque empezó a desaparecer y, cuando aparecía, contaba que había estado en Corea o en Checoslovaquia. Cierta vez un compañero dijo que se encontró a Roque en la calle, disfrazado, fingiendo ser otra persona. Cuando esa historia empezó a circular, sospeché que sus ausencias tenían un destino diferente a Praga y Pyongyang. Él estaba muy identificado con nosotros, los trovadores jóvenes de entonces, en una etapa en que éramos incomprendidos. Guardo de él recuerdos muy fraternos.

"Para los responsables de su muerte debe de ser difícil explicarse. Pero están identificados y el reclamo no va a ceder hasta que lo enfrenten. Lo mejor, hasta para ellos mismos, sería que hablaran de una vez. Los familiares llevan 35 años esperando. La sobrecogedora carta pública de Juan José Dalton se explica admirablemente: la familia se declara dispuesta al perdón, pero primero necesita saber qué perdonar. El caso de los Dalton es modelo de un drama que vive todo El Salvador."

–Hubo una época en la cual escuchar su música en una América Latina marcada por las dictaduras suponía ser diferente, una diferencia que muchas veces se pagó con la vida. ¿Qué está ocurriendo ahora con su música en el continente? ¿Seguirá marcando la diferencia?

–Creo que hoy día otros gustos marcan la diferencia. Aunque sé que hay personas que siguen buscando mis canciones, las radios, las televisoras, Twitter y MySpace acaparan la actualidad. Eso que mencionas, la peligrosidad que suponía la tenencia de mi música cuando las dictaduras, por momentos me hizo tener una relación ambivalente con mi trabajo. No sé si alguien perdió vida por un caset mío, pero sé que quienes los tenían trataban de que no se los hallaran. Creo que pensar en eso influyó en que diera el paso de irme a Angola, a ver si me tocaba un proyectil en una selva, como dice la canción Testamento.

–Ha abierto un blog que "es como jugar a Dios". ¿Por qué ahora y no antes? ¿Tiene fe en Internet?

–Abrí el blog sin saber lo que era, fue un acto irresponsable. No me di cuenta de las posibles consecuencias. Pero no me arrepiento, aunque ahora tenga otra boca que alimentar.

–¿Por qué la bendita manía de cantar y no de escribir, que tan bien se le da?

–Eso me recuerda algunos comentarios afectuosos que han salido en mi blog. Y también que de vez en cuando aparece un visitante que se queja de que me mimen. La verdad es que el mundo suele malcriar al que quiere. Y arrancarle el pellejo al que no.

Exclamación desesperada

–El embajador de Estados Unidos en México dijo el otro día que "el cambio climático se va a encargar de resolver el problema que Estados Unidos tiene con Cuba, porque en 50 años la isla va a desaparecer bajo el mar". ¿Broma pesada o prepotencia pura y dura?

–Pues yo lo veo más como una exclamación algo desesperada: como quien reconoce que sólo fuerzas inapelables, como las naturales, pueden decidir el destino de Cuba.

–México vive en un estado de pasmosa violencia a raíz del narcotráfico, y en Estados Unidos hay más apoyo que nunca para levantar muros, enviar tropas a la frontera e impulsar leyes antiinmigrantes, como la de Arizona. ¿Pudiera improvisar algunos "ojalá" para México?

–México me duele en varias direcciones. Es un país al que le debo mucho. Llevo décadas recibiendo afecto prácticamente de todos sus rincones. México es crisol de culturas, pueblo talentoso, trabajador, que hizo una revolución verdadera, que el egoísmo y la codicia falsificaron. Es un país maravilloso que merece mejor suerte. Ojalá la izquierda mexicana consiga pasar sobre sus diferencias y trabajar unida. Hablo sobre todo de (el subcomandante) Marcos y López Obrador, dos luchadores que respeto mucho. Y ojalá no tomen a mal que se los diga, porque lo hago como hermano.

*Se trata de Joaquín Villalobos, hoy asesor en seguridad del Gobierno de México, y Jorge Meléndez, director de Protección Civil de El Salvador

Silvio Rodríguez estará de gira en Estados Unidos


May 25, 2010 por trovaremos.com ·

Silvio Rodríguez, uno de los padres de la nueva trova, finalmente cantará en los Estados Unidos. De hecho lo hará en una gira que empieza en un concierto totalmente vendido en el Carnegie Hall de la ciudad de Nueva York este próximo 4 de junio y 10 de junio, para luego presentarse en San Francisco, Los Angeles y Washington. Curiosamente Miami no estará en esta gira, por lo controversial de la figura del Cubano en el sur de la Florida, la organización del evento, a cargo de Fuego Entertainment, de Hugo Canci, ha decidido hacer una parada solo en la Ciudad de Orlando.
Via Miami Herald

Publican discurso casi inédito Che Guevara por bicentenario Argentina


lunes, 24 de mayo de 2010

24 de mayo de 2010, 10:26La Habana, 24 may (PL) Cuba publicó hoy un discurso casi inédito del comandante guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara de 1962 en homenaje al bicentenario de la independencia argentina, que se cumple mañana martes.

Dos de las páginas interiores del diario Granma sirven para divulgar las palabras de Che Guevara a varios centenares de sus compatriotas reunidos para la ocasión en un centro recreativo en el suroeste de La Habana.

Su intervención fue recogida en un pequeño folleto por los argentinos y son divulgadas por la isla en esta ocasión como "el homenaje de nuestro pueblo a este 25 de mayo, día del Bicentenario de la Argentina", precisó el rotativo.

"El Che se entusiasmó tanto, que al decir de los organizadores argentinos, la fiesta fue entonces más grande. Participaron entre 300 y 400 personas, de ambos pueblos y artistas de los dos países", expresó la nota introductoria.

Aquella conmemoración, añadió, alcanzó significativa relevancia por el discurso que pronunciara Che Guevara, calificado de verdadera pieza política continental desde territorio de la primera Revolución socialista del hemisferio occidental.

Al hablar de movimientos emancipadores, al recordar las viejas gestas de nuestras guerras de independencia tenemos forzosamente que recordar a Cuba, porque es parte de un viejo esfuerzo de las masas por obtener su liberación definitiva, dijo Che Guevara entonces.

Todavía, añadió, tenemos que luchar para liquidar viejas formas económicas que nos oprimen, para librarnos de todos los problemas que nos ha traído en nuestro desarrollo la dependencia a los capitales extranjeros.

En opinión del entonces Ministro de Industrias, era necesario terminar la dependencia de los monopolios norteamericanos para defender la parte de libertad del pueblo cubano conseguido por los años de lucha contra el gobierno de Fulgencio Batista (1952-1959).

Pensemos en la unidad indestructible de todo el continente, pensemos en todo lo que nos ata y nos une y no en lo que nos divide, pensemos en todas nuestras cualidades iguales, subrayó Che Guevara.

Aprestémonos a celebrar otro 25 de Mayo, ya no en esta tierra generosa sino en la tierra propia y bajo símbolos nuevos, bajo el símbolo de la victoria, bajo el símbolo del futuro, concluyó.

Entretanto, el programa radiotelevisado Mesa Redonda Informativa dedicará hoy su espacio a las celebraciones por los 200 años de la independencia argentina.

lac/ro

Fotogalería de Kaloian Santos Cabrera



Desde la lente con las mismas ganas con las que se canta desde la guitarra

Kaloian Santos Cabrera nos presenta su exposición "A guitarra limpia", una serie de fotografías que hizo tras una invitación del Centro Pablo de la Torriente Brau para conmemorar el décimo aniversario del espacio que la institución dedica a los trovadores. Fue también un homenaje a Luis Hernández "El Plátano" que falleció hace dos años y que inspiró la canción de Carlos Varela En blanco y negro.




22/05/2010

Kaloian Santos Cabrera (Holguín - Cuba, 1981) es licenciado en Periodismo por la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. y graduado del curso de fotografía del Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Es periodista del diario Juventud Rebelde y colaborador de diversas publicaciones culturales cubanas.




Kaloian no es trovador pero afirma que "desde el lente se canta con las mismas ganas, bohemias y sueños con las que se canta desde la guitarra. Es un instrumento otro, lo que no produce sonidos, pero puede producir los mismos sentimientos. Unos los hacen con las cuerdas, yo los hago con mi cámara".




Kaloian dice que trata de capturar en imágenes los mismos sentimientos que los artistas dicen en sus versos y por eso ahora nos presenta en CANCIONEROS.COM su exposición "A guitarra limpia", que no tiene como protagonista al trovador sino a su instrumento "porque de ahí, de la guitarra como dice Silvio, salieron todas esas canciones, esos versos. Ahí está el sentimiento hacia la trova".













Kaloian Santos Cabrera
Fotoperiodista

"Hay poca denuncia en la canción"


“La Trova Cubana fue como una escuela donde aprendimos el compromiso y la responsabilidad que conlleva hacer canciones, más la posibilidad de presentarnos ante el mundo”, dijo Feliú.

“Ya no hay tiempo más perdido ni futuro prometido” canta Santiago Feliú en una de sus canciones de “Ay, la vida” y no hay lugar a demasiadas metáforas. El músico cubano, que heredó el legado de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, toca junto a su banda mañana, a las 21.30, en el teatro Lavardén, Sarmiento y Mendoza. “Muchos cantorcitos de cuarta se aprovecharon del nombrecito de la Nueva Trova Cubana y la empañaron bastante”, dijo Feliú.

“La Trova Cubana fue como una escuela donde aprendimos el compromiso y la responsabilidad que conlleva hacer canciones, más la posibilidad de presentarnos ante el mundo”, dijo el compositor e intérprete de voz desgarradora.

Santiago Feliú es crítico con el movimiento y admite que así como le marcó el camino también lo etiquetó demasiado: “Sí, me pasaron las dos cosas, sólo que los que me conocen saben mis singularidades dentro del arte de hacer canciones en mi trova, mi cierto rock, mis afinaciones diversas en la guitarra tañida al revés, las canciones hechas en el piano, mi poética, mi interpretación. Cuestiones que marcan la diferencia, modestia incluida, porque muchos cantorcitos de cuarta se aprovecharon del nombrecito de la Nueva Trova Cubana y la empañaron bastante”.

Y agregó: “La gente se aburrió de las imitaciones. La Nueva Trova son Silvio, Pablo, Noel y Vicente (Feliú, su hermano mayor), entre otros pocos. Luego, vino mi generación con otros pocos nombres: Donato Poveda, Alberto Tosca, Frank Delgado, Gerardo Alfonso y Carlos Varela, que fue la última que bebió de ese movimiento”.

Confeso admirador de la trova rosarina, no encuentra demasiadas similitudes entre su disco debut, “Vida”, surgido hace 25 años, con su última producción “Ay, la vida”. “Aquella canción, «Vida», era sobre la vida en su aspecto más épico. «Ay, la vida» cuenta de mi transitar por la vida con canciones poéticas sobre la amistad, el amor, el amor desamorado, la paternidad, mi relación con la canción, sobre mí y sobre mi país. Puede que sea lo mejor que he hecho”.

Feliú admite que la canción testimonial ocupa un espacio distinto en los tiempos que corren, sobre todo porque “es un tipo de canción difícil para que no resulte coyuntural y/o panfletaria”. El músico agregó: “Creo que la canción testimonial mermó mucho, que pocos se atreven, hay pocas buenas canciones sociales. Los tiempos van así, la política es tan aburridamente reiterativa que resulta un coñazo (sic) crear sobre ella. Hay muy poca denuncia por medio de la canción actual. También, mientras más apolítico seas más vendes. Es complicado, para esa canción hay que tener muchas ganas, necesidad, huevos, y sobre todo saber hacer que queden buenas”.

El compositor cubano, que se destacó por perlitas como “Para Bárbara”, consideró que muchos músicos eluden el compromiso en sus canciones “justamente porque no se sienten nada comprometidos”. Y agregó, con su máxima sinceridad: “De todos modos, te digo que prefiero una buena canción de amor a una mala canción comprometida”.

Benedetti: Memoria del sur


Daniela Saidman (Desde Ciudad Guayana, Venezuela. Colaboración especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Hace casi un año que se nos fue Benedetti y como pasa con la gente imprescindible su voz sigue nombrándonos, vivo en cada uno de los rincones, en la cotidianidad, en la lucha, en el sueño, en el viento...

“Vuelvo / quiero creer que estoy volviendo / con mi peor y mi mejor historia / conozco este camino de memoria / pero igual me sorprendo” dice Mario Benedetti en Quiero creer que estoy volviendo. Pero es que él no se fue nunca, porque no puede extinguirse el sol en una mañana, ni la brisa en la Cordillera, ni el llanto en una despedida, ni las palomas de las plazas, ni el amor en la lucha... Compañero de sueños, de caminos, de vida, Mario Benedetti (Paso de los Toros, 14 de septiembre de 1920 - Montevideo, 17 de mayo de 2009) tiene la exacta dimensión del hombre, porque su voz cálida y solidaria se fue anudando en las cotidianidades, en las lecturas y en las ganas de volar las libertades de los pueblos y sus gentes. Aprendimos a quererlo en el amor, en la complicidad de un poema que nos recordaba a otro a otros y viceversa.

Benedetti está vivo cuando lo recitamos de memoria para enamorar y enamorarnos de la vida y sus cruzadas. Está aquí, entre el ruido de las calles, en las plazas con sus pañuelos blancos, en los ojos niños, en las oficinas que pronuncian las cotidianas derrotas, en la esperanza y en el futuro que viene y viene sin pausa.

Letras de osadía

Sus letras, son las de la rebeldía, las libertarias, las que ondean en los mástiles de las escuelas, las que surcan los mares y otras humedades. Autor de más de ochenta libros, traducidos a alrededor de veinte idiomas, Benedetti fue un hombre comprometido con su tiempo, con los pueblos, con las libertades sin cortapisas.

Gracias por el fuego (1965), Primavera con una esquina rota (1982), Geografías (1984), La borra del café (1992) y Andamios (1996), son algunas de sus novelas, en las que el ser humano, con sus esquinas pobladas de fantasmas y miedos, de alegrías y esperanzas, se asoman a las rendijas y a las cotidianidades. Marcado a cal y canto por el exilio, Benedetti edificó en su obra literaria a las mujeres y hombres que somos, estos que lo leen y lo sienten, sabiéndolo a él hecho de los mismos sueños y las mismas ganas.

Los Inventarios recogen casi toda su obra poética, mientras que sus obras de teatro (El reportaje, 1958; Ida y vuelta, 1963; Pedro y el Capitán, 1979 y El viaje de salida, 2008) aunque tal vez sean menos conocidas, le dan la talla de un intelectual en todas las dimensiones posibles, además fue un incansable cuentista y un ensayista profundo, sencillo y liberador.

Es por esto que a Benedetti no es posible decirle adiós, sino bienvenirlo siempre, saludarlo como quien se toma un café con un entrañable amigo, guiñarle un ojo cuando le damos la vuelta a la esquina, haciéndolo cómplice de lo más y mejor que nos habita.

Es cierto que con él morimos un poco, pero en este año de ausencia aprendimos a revivirlo en sus versos, en el joven que fue Juan Ángel, en la Tregua que vino después y que sigue desnudándonos y mostrándonos las heridas.

Benedetti, presente

Ya se preparan en toda Nuestra América diferentes encuentros para celebrar su vida. La que siempre estará de este lado de la orilla, donde atracan los barcos de amplias velas, los que han navegado con el sol a medio cielo haciendo de la libertad la más alta bandera. Al entrañable amigo del amor adolescente y del que vino después, aprendimos a leerle entre los pliegues de la alegría y la reflexión honda y desgarrada del que está obligado a partir, solo con sus recuerdos, con las nostalgias de los roces, las voces y los rostros. Así seguimos los que nos hemos quedado sin él, pero con él a cuestas, entre los brazos, abrazándolo desde antes y ya para siempre.

Bienvenida a Benedetti

“Se nos fue Benedetti, sin querer claro, como se va casi siempre la gente más querida. Pero él está y estará siempre en los ojos de los amantes que se descubren en el roce, en la patria hecha girones de exilios y miedos, en la esperanza, en la magia, en los pasos y en lo más y mejor de los seres humanos. Está y estará siempre, siempre que haya manos que palpen su papel y sepan desnudar y desnudarse. Está, porque no es posible que no esté. Estará donde están los poetas, esos desterrados de la República que andan cantando y contando sueños y verdades, esos que saben edificar el mundo que necesariamente habrá de ser.

Pertenece al presente irrevocable de los enamorados de la vida, de esas otras y otros que sabrán decirlo y hacerlo suyo, como lo hicimos los jóvenes que fuimos y que aprendimos a saberlo poeta en todas las humanas pasiones.

A Benedetti hay que bienvenirlo en las entrañas, en las manos, en las sábanas, en el sonido del sol naciendo, en la noche con y sin estrellas, en la risa, en el dolor, en lo entero de nuestras humanidades. Hay que aprender a reconocerlo en las rebeldías, porque allí anidará su voz, así como en los amores donde susurrará sus versos. Benedetti poeta amado, incansable quijote de sueños con todo y sus alforjas llenas de adioses, estará siempre de este lado del mundo, en la orilla de los vencidos que venceremos, donde volveremos a leerlo una y otra vez para confirmar su paso y sus convicciones, las nuestras, donde también sueñan Cortázar, Martí, Nazoa, el Che, Camilo y todas y todos los que supieron hacer de la palabra una trinchera de lucha, un fusil de margaritas”.

Hay que desobedecer…


lunes 24 de mayo de 2010

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

Los galpones del Bicentenario son la pedagogía de la obediencia.

Colonizados en 1492; digitalizados en el 2010.

“La esencia no cambia”, sentenció Darío Balvidares (1).

Antes de ampliar el texto conviene reconocer que los autores del mismo (parece incoherente) escriben desde mi. Arturo Jauretche viene bien: “Diré ahora que incurro en transcripciones a menudo extensas… Lo hago por humildad y porque me parece que si otro lo ha dicho mejor que yo, mejor es reproducirlo que parasitarlo (2)”.

Este texto –insisto- es más aprendizaje (para mí) que vocación pretendiendo enseñanza (para otros). Si lo leen, satisfecho; si no igual.

En 1492 Cristóbal Colón arribó a Centroamérica. Y en 1492 Antonio de Nebrija (nacido en Lebrija, provincia de Sevilla, graduado en la Universidad de Salamanca en Retórica y Gramática) le dedicó a la Reina Isabel I de Castilla (Isabel La Católica) su libro “Gramática de la Lengua Castellana”.

Al ver la obra que Nebrija le presentaba ante sus manos la Reina le preguntó: “¿Por qué querría yo un trabajo como éste, si ya conozco la lengua”

Nebrija fue contundente en su respuesta: “Su alteza, la lengua es el instrumento del Imperio (3)”.

En el prólogo de Gramática de la Lengua Castellana Nebrija subraya: …”siempre la lengua fue compañera del Imperio (3)”.

Eduardo Galeano en Las venas abiertas de América Latina señala: “La Reina Isabel se hizo madrina de la Santa Inquisición. La hazaña del descubrimiento de América no podía explicarse sin la tradición militar de guerra de cruzadas que imperaba en la Castilla medieval, y la Iglesia no se hizo rogar para dar carácter sagrado a la conquista de las tierras incógnitas del otro lado del mar. El Papa Alejandro VI, que era valenciano, convirtió a la Reina Isabel en dueña y señora del Nuevo Mundo. La expansión del reino de Castilla ampliaba el reino de Dios sobre la tierra (4)”.

Ricardo Horvath en Revolución y periodismo es concreto y claro: “El poder (en ese entonces) estaba en la Iglesia y sus escribientes (…) La conquista se hizo con la cruz, la espada y la imprenta (5)”.

Tomás Eloy Martínez es terminante: “Cuando el poder advirtió, ya en el siglo XIII, el extraño privilegio que la escritura tenía de hacer y deshacer la memoria, decidió usarla en su beneficio. En los sermones medievales, por ejemplo, se insistía en citar la autoridad de lo escripto para acentuar la fe de un público iletrado que asignaba valor mágico a los signos de los libros. Era entonces frecuente y hasta digno de alabanza falsificar documentos para afianzar la fe (5)”.

Es verdad: la lengua al servicio del Imperio. Enunciar para dominar. Que los oprimidos reproduzcan el discurso del opresor.

Darío Balvidares escribió en su artículo Bicentenario y educación: ¿Por qué?: “Mire, existe un documento, uno primigenio, que fundó desde el discurso, el ademán que diera origen al fundamento pedagógico latinoamericano: el Requerimiento de Obediencia. Acá tengo un libro donde el escritor Eduardo Galeano dice que: “en vísperas del asalto a cada aldea, el Requerimiento de Obediencia explicaba a los indios que Dios había venido al mundo y que había dejado en su lugar a san Pedro y que san Pedro tenía por sucesor al Santo Padre y que el Santo Padre había hecho merced a la Reina de Castilla de toda esa tierra y que por eso debían irse de aquí o pagar tributo en oro y en caso de negativa o demora se les haría la guerra y ellos serían convertidos en esclavos y también sus mujeres y sus hijos. Este Requerimiento se leía en el monte, en plena noche, en lengua castellana y sin intérprete, en presencia de un notario y ningún indio”. Eso dice Galeano en el libro Espejos (1).

Requerimiento de obediencia y gramática imperial: he aquí la esencia que no cambia. “Colonizar el país… con sus propios habitantes”, afirmó Simón Rodríguez (6).

Balvidares es concluyente: “Colón enunció desde la “naturalidad” del discurso imperial, el que genera Otros a los que hay que “educar” en los valores establecidos por el dogma hegemónico (…) El poderoso había decidido qué tenían que aprender porque, de lo contrario, serían “amonestados” (pagando tributo), incluso expulsados (pagando con la muerte) (1)”.

En este Bicentenario –en efecto- no debemos olvidar ese acto que da origen ético y político a la pedagogía latinoamericana.

Simón Rodríguez detalló en su “Diario”: “Desembarque en Jamaica en busca de refugio y un poco de tranquilidad. No lo conseguí… (…) Creí que era el momento de volver a actuar. Convoqué a los jefes de las distintas tribus, a los nativos y a los negros cimarrones de las islas vecinas. No me fue bien. En vano traté de explicarles los principios de mi República Imaginaria, las nociones de Libertad, Igualdad y Fraternidad para todos los hombres. Igual que en la América Española, también aquí se imponen las mezquinas ideas de la propiedad, del poder material, de la riqueza y la fuerza de las armas. Tal vez se necesite más tiempo para que el esclavo deje de serlo, para que aspire a ser libre, no para ocupar el lugar de su amo, sino para compartir, de manera fraternal, el bien común (6)”.

En este Bicentenario las escuelas parecieran reproducir mayormente el Requerimiento de Obediencia fundado en 1492. La plutocracia de hoy ha encontrado mecanismos más sutiles para que la “esencia” no cambie. Pibes tecnologizados y fagocitados por el consumo. “Si no obedeces te quedas sin tu Asignación Universal” El reino de Cristina “La Necrófila” tiene sus escribientes para “colonizar el país…con sus propios habitantes”.

Tal vez Paulo Freire acierte: “Hacer la historia es estar presente en ella, y no simplemente estar representado en ella. Pobre del pueblo que acepta pasivamente, sin la menor señal de inquietud, la noticia de que, en defensa de sus intereses, “queda decretado que los martes se empieza a decir buenas noches desde las dos de la tarde”. Será un pueblo puramente representado, ya no presente en la historia (7)”.

En definitiva, en este Bicentenario digitalizado debemos desobedecer lo que nos requieran. Menos representantes y más protagonismo popular. ¡Al infierno con los galpones y que nazca el hombre nuevo!

El hombre nuevo debe ser la libertad hecha pedagogía.

Notas:
1) Bicentenario y educación: ¿Por qué? Darío Balvidares (¿solamente?)
2) Citado en Esos malditos tangos. Ricardo Horvath. Editorial Biblos. Diciembre 2006.
3) “La lengua es compañera del Imperio”. Laura Capella. Uno de junio de 2009.
4) Editorial Catálogos. Diciembre 2001.
5) Revolución y periodismo. Ricardo Horvath. Ediciones del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos. Mayo 2003.
6) El maestro de Bolívar. Simón Rodríguez, el utopista. Pedro Orgambide. Editorial Sudamericana. Mayo 2002.
7) La importancia de leer y el proceso de liberación. Paulo Freire. Siglo XXI. Junio 2003.

Martirio y José María Vitier en La Habana, inolvidables

En concierto inolvidable, la española Martirio y el cubano José María Vitier han puesto voz y música a una escogida selección de poemas de amor de autores españoles y latinoamericanos en “El aire que te rodea”, estrenado este sábado en La Habana.



Textos de Federico García Lorca, Gabriela Mistral, Rubén Darío, Fina García Marruz o Ernesto Cardenal son parte del último trabajo de Martirio y Vitier, que incluye incluso dos poemas de Calderón de la Barca y San Juan de la Cruz musicalizados a ritmo de bossa-nova, rumba y son cubano.



“Vamos a menearnos con Calderón de la Barca”, bromeó Martirio en el Teatro Nacional de Cuba al presentar una singular versión de “Dulces favores”, texto del autor de “La vida es sueño”, durante el concierto de presentación de “El aire que te rodea”.



Se trata de un trabajo aún en proceso de producción que Martirio y Vitier grabaron en La Habana en enero pasado y que está integrado por catorce temas.



El disco será presentado en España el próximo otoño bajo el sello de autor de la Sociedad General de Autores (SGAE).
La cantante española, fiel a sus habituales gafas de sol, peineta y abanico, estuvo arropada en La Habana por el piano de Vitier, la guitarra de su hijo Raúl Rodríguez y músicos cubanos como Niurka González (flauta), Alejandro Rodríguez (violonchelo) y Gastón Joya (contrabajo), entre otros.



Este es el segundo trabajo de Martirio y Vitier, quien en 2002 la invitó a participar en su disco “Canciones del buen amor”, en el que canta la pieza “Tengo miedo a perder la maravilla”, una versión del poema “Soneto de la dulce queja”, del poeta español Federico García Lorca. “En su voz descubrí la palabra ‘río’”, dijo Vitier.



Además de este poema, “El aire que te rodea” incluye textos como “Vergüenza” de Gabriela Mistral, “Amor sádico” de Julio Herrera y Reising, “Epigrama” de Ernesto Cardenal, “Deseos” de Salvador Díaz Mirón, “Canción de Otoño” de Rubén Darío y un particular y animado son cubano con la letra de “Llama de amor viva” de San Juan de La Cruz.



Martirio y Vitier han querido unir en este trabajo “el disfrute mutuo de lo cubano y lo español” desde la fusión de géneros, la amistad y la poesía, según Silvia Rodríguez, directora artística del concierto ofrecido en La Habana.



Tras el concierto la cantante española recibió uno de los premios internacionales que le ha concedido este año la feria internacional Cubadisco 2010.




(Con información de EFE)

La trascendencia histórica de la muerte de Martí


(Tomado de CubaDebate)

Haciendo abstracción de los problemas que hoy angustian a la especie humana, nuestra Patria tuvo el privilegio de ser cuna de uno de los más extraordinarios pensadores que han nacido en este hemisferio: José Martí.

Mañana, 19 de mayo, se cumplirá el 115 Aniversario de su gloriosa muerte.

La magnitud de su grandeza no sería posible valorarla sin tener en cuenta que aquellos con los cuales escribió el drama de su vida fueron también figuras tan extraordinarias como Antonio Maceo, símbolo perenne de la firmeza revolucionaria que protagonizó la Protesta de Baraguá, y Máximo Gómez, internacionalista dominicano, maestro de los combatientes cubanos en las dos guerras por la independencia en las que participaron. La Revolución Cubana, que a lo largo de más de medio siglo ha resistido los embates del imperio más poderoso que ha existido, fue fruto de las enseñanzas de aquellos predecesores.

A pesar de que cuatro páginas del diario de Martí han estado ausentes de los materiales al alcance de los historiadores, lo que en el resto de aquel diario personal minuciosamente escrito y otros documentos suyos de aquellos días consta, es más que suficiente para conocer los detalles de lo ocurrido. Como en las tragedias griegas, fue una discrepancia entre gigantes.

La víspera de su muerte en combate escribió a su íntimo amigo Manuel Mercado: "¼ ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin."

Cuando Martí escribió esas palabras lapidarias, Marx ya había escrito El Manifiesto Comunista en 1848, es decir, 47 años antes de la muerte de Martí, y Darwin había publicado El origen de las especies en 1859, para citar sólo las dos obras que, a mi juicio, más han influido en la historia de la humanidad.

Marx era un hombre tan extraordinariamente desinteresado, que su trabajo científico más importante, El Capital, tal vez no se habría publicado nunca si Federico Engels no se hubiese ocupado de reunir y ordenar los materiales a los que su autor consagró toda su vida. Engels no sólo se ocupó de esa tarea, sino que fue autor de una obra titulada Introducción a la dialéctica de la naturaleza, en la que habló ya del momento en que la energía de nuestro sol se agotaría.

El hombre no conocía todavía cómo liberar la energía contenida en la materia, descrita por Einstein en su famosa fórmula, ni disponía de computadoras que pueden realizar miles de millones de operaciones por segundo, capaces de recoger y transmitir, a su vez, los miles de millones de reacciones por segundo que tienen lugar en las células de las decenas de pares de cromosomas que aportan la madre y el padre a partes iguales, un fenómeno genético y reproductivo del que tuve noción después del triunfo de la Revolución, buscando las mejores características para la producción de alimentos de origen animal en las condiciones de nuestro clima, que se extiende a través de sus propias leyes hereditarias a las plantas.

Con la educación incompleta que los ciudadanos de más recursos recibíamos en las escuelas, por lo general privadas, que eran consideradas como los mejores centros de enseñanza, nos convertíamos en analfabetos, con un poco de más nivel que los que no sabían leer y escribir o asistían a las escuelas públicas.

Por otro lado, el primer país del mundo donde se intentó aplicar las ideas de Marx fue Rusia, que era el menos industrializado de los países de Europa.

Lenin, creador de la Tercera Internacional, consideraba que no había en el mundo organización más leal a las ideas de Marx que la fracción Bolchevique del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia. Aunque buena parte de aquel inmenso país vivía en condiciones semifeudales, su clase obrera era muy activa y sumamente combativa.

En los libros que escribió Lenin después de 1915, fue incansable crítico del chovinismo. En su obra El imperialismo, fase superior del capitalismo, escrita en abril de 1917, meses antes de la toma del poder como líder de la fracción Bolchevique de aquel Partido frente a la fracción Menchevique, demostró igualmente que fue el primero en comprender el papel que estaban llamados a jugar los países sometidos al colonialismo, como China y otros de gran peso en diversas regiones del mundo.

A su vez, la valentía y audacia de que Lenin era capaz se demostró en su aceptación del tren blindado que el ejército alemán, por conveniencia táctica, le proporcionó para trasladarse desde Suiza hasta los accesos de Petrogrado, por lo cual los enemigos dentro y fuera de la fracción Menchevique del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia no tardaron en acusarlo de espía alemán. De no haber utilizado el famoso tren, el final de la guerra lo habría sorprendido en la distante y neutral Suiza, con lo cual el minuto óptimo y adecuado se habría perdido.

De alguna forma, por puro azar, dos hijos de España, gracias a sus cualidades personales, pasaron a jugar un papel relevante en la Guerra Hispano-Norteamericana: el jefe de las tropas españolas en la fortificación de El Viso, que defendía el acceso a Santiago desde la altura de El Caney, un oficial que combatió hasta ser mortalmente herido, causándoles a los famosos Rough Riders —jinetes duros, norteamericanos organizados por el entonces Teniente Coronel Theodore Roosevelt, que el precipitado desembarco lo tuvieron que hacer sin sus fogosos caballos— más de trescientas bajas, y el Almirante que, cumpliendo la estúpida orden del Gobierno español, zarpó de la bahía de Santiago de Cuba con la infantería de marina a bordo, una fuerza selecta, y salió con la escuadra de la única forma posible, que fue desfilar con cada barco, uno por uno, saliendo por el estrecho acceso frente a la poderosa flota yanki, que con sus acorazados en línea disparaban sus potentes cañones sobre los barcos españoles de mucho menor velocidad y blindaje. Como era lógico, los buques españoles, sus dotaciones de combate y la infantería de marina fueron hundidos en las profundas aguas de la fosa de Bartlett. Sólo uno llegó a pocos metros de la orilla del abismo. Los sobrevivientes de aquella fuerza fueron hechos prisioneros por la escuadra de Estados Unidos.

La conducta de Martínez Campos fue arrogante y vengativa. Lleno de rencor por su fracaso en el intento de pacificar la Isla como en 1871, apoyó la política ruin y rencorosa del Gobierno español. Valeriano Weyler lo sustituyó en el mando de Cuba; éste, con la cooperación de los que enviaron el acorazado Maine a buscar justificaciones para la intervención en Cuba, decretó la concentración de la población, que ocasionó enormes sufrimientos al pueblo de Cuba y sirvió de pretexto a Estados Unidos para establecer su primer bloqueo económico, lo cual dio lugar a una enorme escasez de alimentos y provocó la muerte de incontables personas.

Así se viabilizaron las negociaciones de París, en la que España renunció a todo derecho de soberanía y propiedad sobre Cuba, después de más de 400 años de su ocupación en nombre del Rey de España a mediados de octubre de 1492, tras afirmar Cristóbal Colón: "esta es la tierra más hermosa que ojos humanos vieron."

La versión española de la batalla que decidió la suerte de Santiago de Cuba es la más conocida, y sin duda hubo heroísmo si se analiza el número y los grados de los oficiales y soldados, que en la más desventajosa de las situaciones defendieron la ciudad, haciendo honor a la tradición de lucha de los españoles, que defendieron su país contra los aguerridos soldados de Napoleón Bonaparte en 1808, o la República española contra la embestida nazifascista en 1936.

Una ignominia adicional cayó sobre el comité noruego que otorga los premios Nóbel, al buscar ridículos pretextos para conceder ese honor en el año 1906 a Theodore Roosevelt, que fue electo dos veces Presidente de Estados Unidos en 1901 y 1905. Ni siquiera había quedado clara su verdadera participación en los combates de Santiago de Cuba al frente de los Rough Riders, y pudo haber mucho de leyenda en la publicidad que recibió con posterioridad.

Yo sólo puedo dar testimonio de la forma en que la heroica ciudad cayó en manos de las fuerzas del Ejército Rebelde el Primero de Enero de 1959.

¡Entonces las ideas de Martí triunfaron en nuestra Patria!

Fidel Castro Ruz
Mayo 18 de 2010
6 y 12 p.m.