miércoles, septiembre 23, 2009

UN MIGUEL CANTADO, CANTABLE Y PARA RECORDAR



Por Amado del Pino

El Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau ha sido, durante más de una década, la casa de los trovadores cubanos, especialmente de los jóvenes que cultivan la canción inteligente e inquieta. Ahora muchos de ellos se preparan para participar en el concurso Una canción para Miguel.

Vale recordar que la versión de la Elegía Segunda, que Hernández dedicara a Pablo, anima los conciertos que con el nombre de A guitarra limpia repletan el patio habanero del Centro.
En el futuro también se destacará en Cuba la condición de Miguel Hernández como poeta proclive al canto, la memorización, al uso de sus versos en la vida diaria; para esa conjugación de trascendencia y de inmediatez que suele latir en la mejor cultura popular.

Uno de los temas propuestos para el evento teórico de la Jornada Hernandiana de 2010 es precisamente esa condición del poeta de Orihuela de ser propenso a la melodía o a emparentarse con el refranero por lo rotundo, sintético y eficaz de sus textos.

Se habla muchas veces del Poeta del Pueblo, en un sentido estrictamente político; tengo la certeza de que, además de su reconocida e indiscutible militancia revolucionaria, Miguel fue un poeta esencialmente popular por la manera tan diáfana de entroncarse con la tradición de los metros que más ama el pueblo y, acaso sobre todo, por una forma de argumentar cercana al refranero y a los cantares de la tradición oral.

Hernández tendrá un intenso homenaje cubano en el centenario de su nacimiento.

Próximamente daremos detalles sobre los libros que se preparan. Valga, a manera de adelanto, que las mejores canciones cubanas a partir de su poesía integrarán un disco que deberá estar listo para febrero de 2010 en el que alcanzan su culminación los tres primeros años de intercambio fecundo entre los que aman la obra de Hernández en cualquier latitud y los que, inspirados por su amigo y compañero Pablo de la Torriente Brau, le estudiamos y queremos en Cuba.


Centro Pablo / Boletin Memoria 116

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